Lauren Bacall

Aún no estábamos repuestos de la impactante noticia de la muerte de Robin Williams cuando hace escasos minutos ha sido confirmada la muerte de la legendaria actriz Lauren Bacall, la cual nos ha dejado con 89 años de edad. A falta de confirmación oficial, parece ser que la causa del fallecimiento de la actriz ha sido un derrame cerebral.

Neoyorkina de nacimiento, Lauren Bacall vino al mundo el 16 de septiembre de 1924 en el seno de una familia de emigrantes judíos afincados en la Gran Manzana. Nació bajo el nombre de Betty Joan Weinstein Perske, aunque no tardó en cambiarlo por su nombre artístico y por el cual sería recordada siempre. Tras estudiar en la Academia Americana de Artes Dramáticas, Bacall hizo debut en el mundo del espectáculo en 1942 en Broadway, y dos años más tarde debutaría en el cine de la mano de Howard Hawks en Tener y no tener, en la que compartiría  elenco con el que sería su gran amor: Humphrey Bogart.

Con Bogart, Lauren Bacall formó una de las duplas más legendarias del Hollywood dorado. Tras Tener y no tener, ambos volverían a trabajar juntos frente a la gran pantalla en tres ocasiones más: en 1946 con El sueño eterno, de nuevo de la mano de Howard Hawks, en 1947 con La senda tenebrosa de Delmer Daves y en 1948 con Cayo Largo de John Huston.

Bacall y Bogart contrajeron matrimonio en 1945, teniendo ella 20 años y él 45. Su matrimonio duró 12 años, hasta que el mítico protagonista de Casablanca murió en 1957 a raíz de un cáncer. En los años que duró su matrimonio con Humphrey Bogart, Lauren Bacall trabajó en varias películas de gran renombre como El rey del tabaco, Cómo casarse con un millonario o Escrito sobre el viento

Con Bogart, Bacall tuvo dos de sus tres hijos: Stephen Humphrey y Leslie. En 1961 la actriz neoyorkina contraería matrimonio por segunda y última vez con el también actor Jason Robards, matrimonio fruto del cual nacería su tercer hijo, Sam, en 1961. El matrimonio solo duraría 8 años, ya que en 1969 la actriz decidió divorciarse debido a los graves problemas de Robards con el alcohol.

Los años 60 marcarían el declive de Lauren Bacall, que veía como su resplandor se iba apagando al igual que el Hollywood dorado. No obstante, en 1974 es reclutada por Sidney Lumet para que formar parte del reparto coral de una de sus películas más recordadas: Asesinato en el Orient Express. Dos años después, es Don Siegel el que le ofrece formar parte de El último pistolero, western que supondría el último film de John Wayne

De ahí hasta el fin de sus días, los trabajos de Bacall en el cine fueron bastante escasos. Destaca su participación en Misery de Rob Reiner o, más recientemente, en Dogville de Lars von Trier. Pero sin duda si hay un papel importante en la última etapa de la carrera de Bacall ese es el de El amor tiene dos caras, film dirigido en 1996 por Barbra Streisand y que le supondrían a la actriz sus únicas nominaciones al Oscar y al Globo de Oro en toda su carrera, no llegando a alzarse con ninguno de los dos premios.

Afortunadamente, la Academia no se olvidó de ella y el pasado 2009 fue la agraciada con el Oscar honorífico que hacía algo de justicia a la gran actriz que siempre fue Lauren Bacall. La última vez que pudimos ver a Lauren Bacall actuando en una película fue en la modesta The Forger, de Lawrence Roeck, rodada en 2012.

El Hollywood más clásico está quedándose poco a poco sin estrellas, por desgracia. Lauren Bacall ha sido la última gran estrella en dejarnos a la edad de 89 años, y desde La Cabecita solo podemos desearle a esta gran diva que descanse en paz.