Un año más los Oscar y su carrera han llegado a su fin, y un año más Leonardo DiCaprio sigue sin tener la preciada estatuilla dorada en el salón de su casa. Este año al menos puede decir que ha estado nominado, porque bien es sabido que la Academia parece no ser demasiado fan del actor californiano, ya que en varias ocasiones le han dejado sin una merecida nominación. No obstante y, a pesar de que DiCaprio nos ha regalado una actuación memorable con El lobo de Wall Street, consideramos que el premio a Matthew McConaughey por Dallas Buyers Club es justo y bastante merecido.

Hablar de Leonardo DiCaprio es hablar de uno de los mejores actores de la actualidad, y creo que eso es un pensamiento casi unánime en la comunidad cinéfila. Son ya más de 25 años los que lleva el bueno de DiCaprio deleitándonos con sus trabajos y ofreciendo una evolución y una madurez extraordinarias. Con solo 39 años nos ha dejado un buen puñado de actuaciones que ya son parte de la historia del cine, y esperemos que así siga durante muchísimos años más, demostrando un nivel sobresaliente como lleva haciendo desde hace bastante tiempo. Pocos actores pueden presumir de haber trabajado bajo la dirección de muchos de los más grandes realizadores del cine contemporáneo: Martin Scorsese, Woody Allen, Clint Eastwood, Quentin Tarantino, Steven Spielberg… Con todos ellos y muchos otros ha trabajado DiCaprio, todos han querido que el gran Leo fuese parte de sus obras. El magnífico actor acumula un total de 4 nominaciones a los Oscar y 10 a los Globos de Oro ganando dos de ellos, un verdadero escándalo. El premio Oscar se le sigue resistiendo, pero si la vida y el cine son justos algún día acabará levantando la dorada figura. El cine se lo debe y estamos convencidos de que en el futuro podremos ver al bueno de Leo con un premio Oscar en las manos. Desde La Cabecita queremos rendir nuestro pequeño homenaje a Leonardo DiCaprio hablando de cuales son sus, a nuestro juicio, diez mejores interpretaciones:

¿A quién ama Gilbert Grape? de Lasse Hallström (1993)

A quien ama

En 1993 con solo 19 años y con solo dos películas anteriores, DiCaprio demostró al mundo que era una de los actores más prometedores del Hollywood contemporáneo. Primero en Vida de este chico, donde mantenía un mano a mano brutal con Robert De Niro y luego en ¿A quién ama Gilbert Grape?, película por la cual obtendría su primera nominación al Oscar. En el film DiCaprio interpretaba a Arnie Grape, un joven retrasado que vive con su hermano Gilbert (Johnny Depp), sus dos hermanas y su madre obesa. La enorme interpretación del joven DiCaprio consiguió emocionar a los señores de la Academia que le otorgaron una muy merecida nominación a mejor actor de reparto. A los 19 años el actor californiano ya demostraba que daría mucho de qué hablar en los años venideros.

Diario de un rebelde de Scott Kalvert (1995)

Diario de un rebelde

El papel de Jim Carroll le venía como anillo al dedo a Leonardo DiCaprio, eso es innegable. Diario de un rebelde explora la adolescencia del poeta norteamericano Jim Carroll desde la autobiografía del mismo título (The Basketball Diaries en su título original). Adolescente problemático y con serios problemas con las drogas, un rol al que DiCaprio supo acoplarse a la perfección realizando una de sus mejores actuaciones hasta la fecha, totalmente veraz y tangible para cualquier espectador. No obtuvo ningún reconocimiento por este trabajo, pero es innegable que el Jim Carroll de DiCaprio representa una de las actuaciones más magníficas que se han hecho nunca de un joven drogadicto. Como curiosidad, citar que DiCaprio compartió reparto con otro joven actor que también empezaba a dar sus primeros pasos en el mundo del cine: Mark Wahlberg.

Atrápame si puedes de Steven Spielberg (2002)

Atrapame si puedes

La segunda mitad de la década de los 90 sirvió a DiCaprio para reivindicarse como una de las grandes estrellas jóvenes de Hollywood participando en grandes superproducciones como Romeo + Julieta, El hombre de la máscara de hierro o Titanic, en la que desarrollaba otro papel extraordinario y mítico. Es en 2002 donde le llegaría la oportunidad de trabajar con dos de los mejores directores de la historia del cine. Con Martin Scorsese en Gangs of New York, donde a pesar de realizar un gran trabajo se vería eclipsado por Daniel Day-Lewis; y con Steven Spielberg, quien lo ficharía para protagonizar la divertidísima Atrápame si puedes. En la cinta de Spielberg, DiCaprio interpreta de manera excelente a Frank Abagnale Jr., personaje real famoso por sus estafas y sus cambios de identidad cuando contaba con solo 19 años. Compartió reparto con Tom Hanks y Christopher Walken, quien conseguiría una nominación al Oscar. Leo solo obtendría la nominación a los Globos de Oro, la tercera de su carrera. Este papel es además el que descubre una faceta cómica en DiCaprio que se acrecentaría más aún en El lobo de Wall Street.

El aviador de Martin Scorsese (2004)

El aviador

Tras protagonizar Gangs of New York, Martin Scorsese decidió que Leonardo DiCaprio estaba llamado a ser su nuevo actor fetiche y decidió volcar sobre él todo el peso de El aviador, biopic sobre el legendario Howard Hughes. De nuevo DiCaprio tuvo que lidiar con el hecho de interpretar a un personaje real, pero como venía demostrando en películas anteriores (y como lo haría en los años venideros) se desenvolvió magistralmente en un complicado rol. Por interpretar a ese Howard Hughes tan camaleónico, tan variopinto, DiCaprio recibiría su primer Globo de Oro, aunque vería como perdía el Oscar frente a Jamie Foxx en la segunda nominación al Oscar de su carrera, 11 años después de la primera. Es El aviador una de esas películas llamadas a ser muy grandes pero que se quedan a medio camino en sus pretensiones a pesar de ser un buen film, pero desde luego lo que no se puede obviar es el impresionante trabajo de un Leo que hace suya la película.

Infiltrados de Martin Scorsese (2006)

Infiltrados

Una vez más Leonardo DiCaprio decidió ponerse bajo las órdenes de Scorsese para protagonizar Infiltrados, ambicioso y espectacular thriller, remake de la hongkonesa Juego sucio. DiCaprio se ponía en esta ocasión en el pellejo de Billy Costigan, un policía infiltrado en una peligrosa mafia dirigida por un magistral Jack Nicholson. El estelar reparto se completaba con unos acertados Matt Damon y Mark Wahlberg. El bueno de Leo obtuvo una merecida nominación a los Globos un año más, pero lo realmente extraordinario fue que también fue nominado por su trabajo en Diamante de sangre. DiCaprio cosechó ese año dos nominaciones a los globos en la misma categoría, no llegando a ganarlo por increíble que parezca. Ese año el ganador tanto del Globo como del Oscar fue un terrorífico Forest Whitaker, justo ganador de ambos premios. No consiguió nada DiCaprio por su brillante actuación, pero si de algo sirvió Infiltrados fue para que le dieran a Martin Scorsese el Oscar que le negaron 16 años atrás por Uno de los nuestros.

Diamante de sangre de Edward Zwick (2006)

Diamante de sangre

Como hemos dicho antes, en 2006 DiCaprio consiguió la hazaña de estar nominado dos veces en la categoría de mejor actor dramático en los Globos. Además 2006 supuso la tercera nominación al Oscar para el californiano por la genial Diamante de sangre. De nuevo un thriller, pero si en Infiltrados Leo debía demostrar que era un buen topo de la policía en la mafia, en la cinta de Edward Zwick debía hacernos creer que era un contrabandista de diamantes en medio de una guerra civil en Sierra Leona. A priori DiCaprio nunca se ha caracterizado por hacer de tipo duro y puede que el personaje no fuese el más indicado para un actor de sus características. Pero la realidad es que si vemos Diamante de sangre vemos que DiCaprio se desenvuelve perfectamente bien en su trabajo como Danny Archer, demostrando ser un actor versátil y de muy diferentes registros. Incluso demostró tomarse realmente en serio su trabajo haciendo alarde un remarcado y creíble acento sudafricano. Acompañaban a DiCaprio unos muy acertados Jennifer Connelly y Djimon Hounsou, que también estaría nominado al Oscar al mejor actor de reparto, aunque correría la misma suerte que Leo. 

Revolutionary Road de Sam Mendes (2008)

Revolutionary Road

Tras estar dos años apartado de la interpretación, DiCaprio aceptó protagonizar Revolutionary Road de Sam Mendes, en la que volvería a compartir pantalla con Kate Winslet como ya hiciera 11 años atrás en la legendaria Titanic. El film demostró que la química entre DiCaprio y Winslet seguía intacta más de una década después, ambos realizaron una interpretación bestial en este extraordinario y amargo drama romántico. Winslet se llevaría el Globo de Oro por interpretar a April Wheeler, DiCaprio se tendría que conformar con estar nominado por hacer de su esposo, Frank. La Academia no se acordó de las dos monumentales interpretaciones, solo nominaría a Michael Shannon en la categoría de actor de reparto (a pesar de ello Winslet ganaría ese año el Oscar por su papel en The Reader). La película supone una de las interpretaciones más brillantes y contenidas de Leonardo DiCaprio, un personaje que inunda la pantalla en cada segundo que aparece, se desnuda (metafóricamente) y muestra todas sus miserias y matices. A día de hoy sigue siendo una de las actuaciones más enormes de su carrera.

J. Edgar de Clint Eastwood (2011)

J Edgar

Después de protagonizar dos grandes obras de enfoque más comercial, primero de la mano de Martin Scorsese con Shutter Island y luego junto a Christopher Nolan con Origen, el bueno de Leo aceptó la difícil tarea de protagonizar un biopic sobre una de las personalidades más influyentes de los Estados Unidos en el siglo XX bajo la dirección de Clint Eastwood. J. Edgar se basa en la vida tanto profesional como personal de John Edgar Hoover, primer director del actual FBI. El film de Eastwood supone una de las mejores cintas biográficas que se han hecho en los últimos años, gracias en gran parte a la inconmensurable actuación de DiCaprio. No era sencilla la tarea de interpretar un personaje tan ecléctico y complejo, pero el actor californiano consiguió hacernos erizar el vello con su brutal trabajo en pantalla. Lo más sangrante fue el ninguneo que sufrió la película en los premios Oscar, donde no fue nominada a ningún premio. En los Globos sí se acordaron algo de ella nominando a DiCaprio una vez más, aunque sin ganarlo. No es que DiCaprio mereciese la nominación al Oscar aquel año, directamente merecía la estatuilla.

Django Desencadenado de Quentin Tarantino (2012)

Django desencadenado

Con pocos grandes directores no había trabajado Leonardo DiCaprio, y Quentin Tarantino era uno de ellos. Para su ambicioso western, Django Desencadenado, Tarantino reclutó a DiCaprio para que interpretase a Calvin Candie, el villano del film. Candie es, ante todo, un personaje puramente tarantiniano, de esos tan matizados, extravagantes y extrañamente divertidos que tan bien idea el director de Tennessee. La asociación de prensa extranjera de Hollywood volvió a poner a Leo en sus quinielas nominándolo a mejor actor de reparto, aunque sería su compañero Christoph Waltz el que se llevaría el premio al igual que se llevaría su segundo Oscar unos meses después. La Academia volvió a olvidarse una vez más de DiCaprio por un papel bastante más premiable que el Waltz. Este personaje corrobora que DiCaprio también sabe desenvolverse de manera brillante en los papeles de villano, aunque sea imposible no sentir algo de simpatía por este despiadado negrero.

El lobo de Wall Street de Martin Scorsese (2013)

El lobo de Wall Street

La actuación más reciente de DiCaprio también tiene cabida en su top 10 de actuaciones. Una vez más bajo la dirección de Martin Scorsese, Leonardo DiCaprio demuestra por qué es uno de los mejores actores de nuestros días. El lobo de Wall Street se basa en la vida de Jordan Belfort, un peculiar corredor de bolsa de ética dudosa. La película requería que Leo se soltase la melena y estuviera más excesivo y loco que nunca, cosa que hace a las mil maravillas tanto él como su compañero Jonah Hill. Su quinta colaboración con Scorsese supuso su décima nominación a los Globos de Oro, unos números de escándalo. Consiguió alzarse con su segundo Globo, aunque no correría la misma suerte en los Oscar, donde se ha visto superado por la brutal interpretación de Matthew McConaughey. Aunque no haya conseguido alzarse con la estatuilla en su cuarta nominación al Oscar, es imposible no rendirse a los pies de Leo y reconocer que su Jordan Belfort es uno de los mejores personajes del cine reciente así como uno de los mejores trabajos interpretativos del actor de ojos azules.