La semana pasada, Dylan Farrow, la hija de Mia Farrow, escribió una carta al New York Times en la que acusó abiertamente a Woody Allen de haber abusado de ella cuando tenía 7 años. El cineasta ha usado este mismo medio para responder a la carta, y también ha afirmado que será la última vez que hable sobre este tema. Como en la anterior ocasión, nos limitamos únicamente a ofreceros la traducción íntegra, pues nos parece un tema del que hay que informar, sin emitir en ningún momento ningún juicio de valor.  Ésta es la carta que Woody Allen ha escrito en New York Times.

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Hace veintiún años, cuando escuché por primera vez que Mia Farrow me había acusado de abuso sexual de menores, encontré la idea tan ridícula que no me molesté ni en pensar en ello dos veces. Estuvimos envueltos en una ruptura terriblemente dramática, con una gran enemistad y con la batalla por la custodia mermándonos la energía. Actuaba con maldad con una transparencia tan obvia que ni siquiera me molesté en contratar a un abogado para defenderme. Fue mi agente quien me dijo que había llevado la acusación a la policía y que necesitaría un abogado penalista.

Yo ingenuamente pensé que la acusación se desestimaría porque, por supuesto, no había abusado de Dylan y creía que cualquier persona racional vería que solamente era una estratagema. Prevalecería el sentido común. Después de todo, yo era un hombre de 56 años que nunca antes (o después) había sido acusado de abuso de menores. Yo había estado saliendo con Mia durante 12 años y nunca en ese tiempo me recriminó ningún tipo de mala conducta. Ahora, de repente, cuando me había hecho subir a su casa de Connecticut a visitar a los niños unas horas por a la tarde, cuando estaba en la casa de mi rival enfurecida, con media docena de personas presentes, cuando estaba en la primera fase de una feliz relación con la mujer con la que me iba a casar… Que elegiría ese momento para empezar mi carrera como abusador de niños debería parecerle hasta a la mente más escéptica como algo altamente improbable. La mera falta de lógica en un escenario tan loco me parecía determinante.

No obstante, Mia insistió en que había abusado de Dylan y la llevó de inmediato a un médico para ser examinada. Dylan le dijo al doctor que no había sido molestada. Mia entonces llevó a Dylan a tomar a un helado y cuando regresó con su hija, ésta había cambiado la historia. La policía comenzó la investigación, y una posible acusación pendía de un hilo. Yo de buena gana me hice la prueba del detector de mentiras, algo que por supuesto pasé porque no tenía nada que ocultar. Le dije a Mia que porque no la hacía ella, y no quiso. La semana pasada una mujer llamada Stacey Nelkin, con quien salí hace muchos años, habló con la prensa para decirles que cuando Mia y yo tuvimos nuestra primera batalla por la custodia hace 21 años, Mia le pidió que testificase para decir que era menor de edad mientras salíamos, algo que era falso. Stacey se negó. Incluyo esta anécdota para que todos sepamos de qué clase de personaje estamos hablando. Uno puede imaginar porque no quiso tomar la prueba del detector de mentiras.

Mientras tanto, la policía de Connecticut pidió ayuda a una unidad especial de investigación especializada en estos casos, la Clínica de abuso sexual infantil del Hopital Yale-New Haven. Este grupo de hombres y mujeres imparciales y experimentados a quién el fiscal buscó en busca de orientación para saber si debía procesarme, pasaron meses haciendo una minuciosa investigación, entrevistando a todos los implicados y comprobando cada prueba. Finalmente llegaron a una conclusión, la cual cito aquí: “En nuestra experta opinión Dylan no fue abusada por el Sr. Allen, creemos que las declaraciones de Dylan en vídeo, y sus declaraciones a nosotros durante la evaluación no se refieren a los hechos reales que pasaron el 4 de Agosto de 1992… Durante la investigación consideramos tres posibles hipótesis para explicar las declaraciones de Dylan. Primero, que las declaraciones de Dylan eran ciertas y que el Sr. Allen había abusado de ella, segundo, que las declaraciones de Dylan no eran ciertas, pero fueron hechas por una niña emocionalmente vulnerable, que está respondiendo a la tensión familiar de una familia perturbada, tercero, que Dylan fue entrenada o influenciada por su madre, la Sra. Farrow. Si bien podemos concluir que Dylan no fue víctima de abuso sexual, no podemos definir si la segunda o la tercera afirmación es la cierta. Creemos que es posible una combinación de estas dos teorías explica mejor las acusaciones de abuso sexual por parte de Dylan.”

¿Podría estar más claro? El Sr. Allen no abusó de Dylan. Probablemente una niña vulnerable de 7 años fue entrenada por Mia Farrow. Esta conclusión decepcionó a muchas personas. El fiscal del distrito esperaba con impaciencia enjuiciar a una celebridad y el juez Elliott Wilk escribió una opinión muy irresponsable sobre el tema: “es probable que nunca sepamos lo que ocurrió”.

Pero sabíamos que ya se había determinado y no había ninguna equivocación en el hecho de que el abuso no tuvo lugar. El juez Wilk fue bastante duro conmigo y nunca aprobó mi relación con Soon-Yi, hija adoptiva de Mia, que entonces tenía 20 años. Pensó en mi como un hombre mayor explotando a una mujer mucho más joven, algo que a Mia también le pareció inadecuado, a pesar del hecho que ella había salido con un hombre mucho más mayor, Frank Sinatra, cuando tenía 19 años. Para ser justos con el juez Wilk, el público sintió la misma consternación por mi relación con Soon-Yi, pero a pesar de lo que pudiera parecer, nuestros sentimientos eran auténticos y hemos estado felizmente casados durante 16 años con dos hijos maravillosos, ambos adoptados (Soon-Yi y yo fuimos extra-cuidadosamente examinados tanto por la agencia como por los tribunales de adopción, y todo el mundo bendijo la adopción).

Mia se quedó con la custodia de los niños y nos fuimos por caminos separados.

Me partió el corazón. Moses se enfadó conmigo. No supe porque Mia nunca me dejo acercarme demasiado a Ronan desde el momento en el que nació y a Dylan la adoraba y éramos muy cercanos. Sobre ella, Mia llamó a mi hermana en un ataque de rabia y le dijo “Él se quedó con mi hija, ahora yo me quedo con la suya”. Nunca más volví a hablar con ella, no importa cuánto lo intentara. Yo todavía la quería, y me sentía culpable de que al enamorarme con Soon-Yi, la deje en la posición de ser un arma de venganza. Soon-Yi y yo intentamos ver a Dylan en numerosas ocasiones pero Mia lo impedía aún sabiendo lo mucho que la queríamos. Pero le daba igual el dolor que estaba causando a la niña simplemente para apaciguar su sed de venganza.

Aquí cito a Moses Farrow. que tenía 14 años cuando ocurrió todo: “Mi madre hizo que odiase a mi padre por destrozar la familia y abusar sexualmente de mi hermana”. Moses ahora tiene 36 años y es terapeuta familiar. “Por supuesto que Woody nunca abusó de mi hermana. Ella le quería y esperaba para verle cuando él venía de visita. Ella nunca se escondió de él hasta que nuestra madre tuvo éxito creando esa atmósfera de miedo y odio hacia él”. Dylan tenía 7 años, Ronan 4, y según Moses, ésta fue la constante narración de los hechos año tras año.

Ahora han pasado 21 años y Dylan sale con las mismas acusaciones que los expertos de Yale investigaron y descubrieron como falsas. Además añadió una cuantas florituras creativas que debió aprender por arte de magia durante los 21 años que hemos pasado sin vernos.

No dudo que Dylan haya llegado a creer que abuse de ella, pero si a partir de los 7 años a un niño vulnerable se le imparte por parte de su madre un odio hacia su padre porque es un monstruo que abusó de ella, ¿es tan inconcebible que después de años de adoctrinamiento por parte de Mia hacia mi imagen, esto no haya echado raíces? ¿No es de extrañar que los expertos de Yale hubieran recogido hace 21 años que su madre la había influido? Incluso el lugar donde se suponía que el abuso sexual se había consumado estaba mal elegido, pero era interesante. Mia eligió el ático de su casa de campo, un lugar al que debería haberse dado cuenta de que yo nunca iría, ya que es un lugar estrecho y cerrado, donde casi no te puedes poner de pie y tengo una importante claustrofobia. Una o dos veces me pidió que fuera allí a mirar algo, lo hice, pero rápidamente tuve que salir corriendo. Sin duda, la idea del ático le llegó de la canción de Dory Previn, “Con mi papa en el ático”. En ese mismo disco de Previn había una canción que ella escribió por el robo de su marido André por parte de Mia, “Cuidado con las chicas jóvenes”. Uno debe preguntarse, ¿Llegó Dylan a escribir la carta o fue guiada por su madre? ¿Se beneficia Dylan de la carta o simplemente ayuda a su madre a avanzar con su plan? Esto simplemente trata de hacerme daño. Hay incluso un pobre intento de hacerme daño profesionalmente tratando de involucrar a estrellas de cine, que huele mucho más a Mia que a Dylan.

Después de todo, si Dylan tenía la necesidad de hablar, ella ya lo había hecho meses antes en la revista Vanity Fair. Aquí vuelvo a citar a Moses Farrow de nuevo: “Saber que mi madre a menudo nos usó como peones, hace que no pueda confiar en nada de lo que dice o escribe cualquier persona de mi familia”. Por último, ¿realmente cree Mia que abusé de su hija? El sentido común debe preguntarse: ¿Una madre que piensa que su hija fue abusada con 7 años (un crimen bastante horrible) da su consentimiento para aparecer en un clip de una película que se usará en honor del abusador en los Globos de Oro?

Por supuesto, yo no abusé de Dylan. La quería, y espero que algún día ella se dé cuenta de como ha sido engañada por su madre, más interesada en su propia ira que en el bienestar de su hija. La enseñó a odiar a su padre, y la hizo creer que abusé de ella, algo que ha hecho mella psicológica en esta encantadora mujer joven. Soon-Yi y yo estamos esperando que un día ella entienda que se la ha convertido en una víctima y que vuelva a tener contacto con nosotros, como Moses tiene de manera amorosa y productiva. Nadie quiere desalentar a las víctimas de abusos a que hablen, pero hay que tener en cuenta que a veces hay personas que son acusadas falsamente y que esto es una cosa terriblemente destructiva. (Éstas serán mis últimas palabra sobre el tema, y nadie volverá a defenderme en cualquier otro comentario que se haga sobre el mismo tema por cualquiera de las partes. Suficientes personas han sido heridas).