Finalmente no ha habido fin del mundo. A pesar de la histeria colectiva, los suicidios masivos y los pillajes, el fin no ha llegado y Phenomena se ha visto obligada a cumplir con su programa del fin del mundo. Empezó el 21 de diciembre con Cuando el destino nos alcance (Soylent Green, Richard Fleischer, 1974) y continuó el 28 de diciembre con Fahrenheit 451 (François Truffaut, 1966), el 4 de enero proyectaron El tiempo en sus manos (The time machine, George Pal, 1960) y la película sorpresa La humanidad en peligro (Them, Gordon Douglas, 1954) para terminar el 11 de enero con La invasión de los ladrones de cuerpos (Invasion of the body snatchers, Don Siegel, 1956).

Ha sido un ciclo especial, en el que hemos contado con la participación de Angel Sala, el director del Festival Internacional de Sitges y una auténtica enciclopedia de cine. Su participación fue más que enriquecedora, pues contextualizó las películas y dio detalles que permitieron al espectador fijarse en cosas que podría haberse perdido. Si Phenomena ya destaca por ser una gran experiencia de cine, esta vez subió un escalón más.

También destacó cosas que hoy en día quizá no nos sorprenderían por el cambio de la mentalidad o por la evolución del cine, pero hay cosas que 30 ó 40 años atrás debían impresionar, como la imagen del cartel de Soylent green de unas excavadoras recogiendo gente de una manifestación. Pero Sala también destacó cosas como la modernidad de Fahrenheit 451 en algunos detalles como las teles planas, la importancia del diseño de la máquina del tiempo en El tiempo en sus manos (diseño que comparte uno de los premios del festival de Sitges) o las semillas de La invasión de los ladrones de cuerpos.

Acerca de Them no hizo comentario alguno porque era la película sorpresa en una sesión un poco accidentada con la película El tiempo en sus manos, que perdió el sonido a media proyección. Afortunadamente, consiguieron arreglar el problema y pudimos acabar la película, aunque Nacho (el jefe de todo esto) nos había prometido una Coca-cola si no conseguían arreglarlo. Algunos nos quedamos sin bebida gratis.

A continuación un poco de crítica de las cinco películas del ciclo. Es inevitable que algunos de los comentarios de Angel Sala hayan impregnado las críticas y esto ha contribuido a que las críticas sean mejores.

 

 

CUANDO EL DESTINO NOS ALCANCE

 

Título original: Soylent Green. Director: Richard Fleischer. Guión: Stanley R. Greenberg (de la novela de Harry Harrison). Música: Fred Myrow. Fotografía: Richard H. Kline. Reparto: Charlton Heston, Leigh Taylor-Young, Edward G. Robinson, Chuck Connors, Joseph Cotten, Brock Peters, Paula Kelly, Stephen Young, Mike Henry, Whit Bissell.

 

SCI-FI VINTAGE

Año 2022. 40 millones de personas infestan Nueva York. Los alimentos tradicionales escasean y se han convertido en un lujo de ricos. Mientras, las clases más humildes se alimentan a partir de concentrados de plancton conocidos como Soylent (amarillo, azul y verde). En este contexto, el agente Thorn (Charlton Heston) deberá investigar un asesinato relacionado con el Soylent verde y no tardará en descubrir que éste es un tema bastante espinoso.

Estamos ante un clásico de la ciencia ficción setentero, setentero. A pesar de conservar algún elemento moderno, se ve anticuado y da la sensación que ya se veía así durante su estreno. Avistaba un futuro tan apocalíptico que la evolución técnica se había estancado. Es divertido pensar en El planeta de los simios, también protagonizada por Heston unos pocos años antes, y ver que le pasaba lo mismo. Soylent green no ha envejecido bien. Tiene un look vintage muy a las modas de hoy en día.

Sin embargo, sigue siendo una buena película y se le reconocen detalles que han influido en las películas posteriores. Es inevitable ver a Soylent green como una precursora de Blade runner, por ejemplo, sólo que el poli en vez de ir a la caza y captura de replicantes, investiga derivados del pláncton. Los ecos de Soylent greeni retumban en el género de la ciencia ficción y es fácil apreciarla en películas como Inteligencia artificial.

FAHRENHEIT 451

 

Título original: Fahrenheit 451. Director: François Truffaut. Guión: François Truffaut y Jean-Louis Richard (de la novela de Ray Bradbury). Música: Bernard Herrman. Fotografía: Nicolas Roeg. Reparto: Julie Christie, Oskar Werner, Cyril Cusack, Anton Diffring, Jeremy Spenser, Alex Scott.
 
QUEMANDO LIBROS
 
Cuando Ray Bradbury escribió Fahrenheit 451 poco se podía imaginar que su mayor temor, el abandono de la cultura, se convertiría en una realidad. Y es que su obra se ha convertido en un tipo de profecía. Algo que también ha pasado con 1984 de George Orwell. Y es que su visión de un futuro distópico, con una sociedad que abandona la cultura (representada por un libro) para ceder bajo el yugo del entretenimiento banal y que no exige cuestionarse las cosas ya ha llegado. 

No necesitamos de bomberos como Guy Montag que nos quemen los libros, sino que nosotros mismos ya hemos renunciado a ellos para rendirnos delante de la televisión. Por eso, con más de 40 años de previsión, Truffaut decidió que los créditos de entrada serían primeros planos de varias antenas de televisión. Ya nos señalaba las cadenas.

Y es que Bradbury, y por extensión Truffaut, planteó un futuro en que los libros son objetos prohibidos. ¿Por qué? Porque hacen pensar, muestran realidades que no podemos vivir y esto nos hace infelices. Al menos así lo resume Montag, el protagonista. A cambio, todo el mundo está enganchado a la “pared”, como llaman a la televisión, repleta de programación banal e interactiva que ofrece una ilusión de vida y entretenimiento que parece convencer a la gente.

Fahrenheit es un canto en favor de la cultura y la capacidad de pensar que motiva. La cultura como vehículo de evolución y relación entre las personas. Bradbury lo tenía claro y por esto su protagonista, fiel a los principios de los bomberos, ve como sus convicciones se derrumban y cede ante un libro y empieza a leer de manera clandestina. Y curiosamente, el protagonista no se siente desgraciado, sino que su curiosidad por seguir leyendo crece hasta el punto de despreciar lo que era antes su vida pegado a una pared.

Estamos ante una obra profética y muy actual. Su imagen ha perdido fuerza hasta el punto que algunos efectos se han caricaturizado con el tiempo, pero su historia sigue viva y uno no puede evitar sentirse identificado con lo que está viendo. La importancia de productos audiovisuales banales por encima de productos más densos está creciendo y es evitar no sentirse identificado con esta película.

Truffaut plantea una adaptación un poco libre del clásico de Bradbury para denunciar la importancia de la alta cultura. Recordemos que Truffauy escribía en una revista de cine, el Cahiers du cinema, plataforma en la que criticaba lo que consideraba mal cine y defendía el buen cine. No deja de ser curioso que en el momento en que una mujer decide immolarse con sus libros antes de ver como se los queman, entre los libros quemados se incinere una revista de Cahiers du cinema. Una declaración de intenciones de lo que pretendía desde su atril en esa publicación.

Otra detalle a destacar es el papel de la actriz Julie Christie, que interpreta a la mujer de Montag y a la maestra y vecina de Montag que lo tienta con la lectura a la vez. Una actriz para representar los dos extremos que provoca la sociedad de la película. Por un lado, tenemos a la ama de casa obsesionada por la pared, que ha perdido la capacidad de razonar y que no se cuestiona nada. Por otro lado, la maestra, una miembro de la resistencia que sigue leyendo y se cuestiona las cosas y le cuestiona muchas a Montag.

Este contraste dejará mella en el protagonista. Al principio, la maestra le incomodará y creerá que ve las cosas desde un punto de vista equivocado. Pero al final su razonamiento dará la vuelta y descubrirá que el tipo de vida que lleva con su mujer es repulsivo. Descubre que son esclavos de una sociedad acultural. Y es que cuando la cultura irrumpe en la vida de Montag, ya nada vuelve a ser lo mismo.

 

EL TIEMPO EN SUS MANOS

 
Título original: The time machine. Director: George Pal. Guión: David Duncan (basado en la novela de H. G. Wells). Música: Russell Garcia. Fotografía: Paul C. Vogel. Reparto: Rod Taylor, Alan Young, Ivette Mimieux, Sebastian Cabot, Tom Helmore, White Bissell, Doris Lloyd.
 
DE REGRESO AL PASADO
 
El viaje en el tiempo es un sueño que todos hemos tenido alguna vez, ya sea por volver a tiempos pasados que por lo que sea fueron mejores, como por la curiosidad de saber qué vendrá dentro de 100, 200 o 1.000 años. La eterna curiosidad humana por este tema lo ha convertido en uno de los temas más recurrentes de la ciencia ficción y como no podía ser de otra manera, H. G. Wells también lo abordó. 
 

Adaptada por George Pal y David Duncan al cine, es una película de enorme modernidad. Estrenada en 1960, ya muestra una preocupación por cosas cada vez más importantes hoy en día como la ecología. La máquina, una de las mayores obsesiones de Pal para esta película, funciona con una llave de cristal. O sea, energía limpia (1).

 
El tiempo en sus manos es una oda a la obsesión: a la obsesión de algunos por viajar en el tiempo y que se ve reflejada en el salón de nuestro protagonista, repleto de relojes todos en hora.
 
Y recordad, si alguna vez viajáis al pasado, no toquéis nada.
 
(1) Angel Sala remarcó que, además de la energía limpia, otra de las obsesiones de Pal era el diseño de la máquina. Diseño que dejó tal impresión en generaciones futuras que Spielberg, por ejemplo, la incluyó en la feria de inventos de Gremlins e incluso sentó a Marty McFly en ella para publicitar Regreso al futuro.
 
 
 
LA HUMANIDAD EN PELIGRO
 
 
 
Título original: Them. Director: Gordon Douglas. Guión: Ted Sherdeman. Música: Bronislau Kaper. Fotografía: Sid Hickox. Reparto: James Whitmore, Edmund Gwenn, Joan Weldon, James Arness, Onslow Stevens, Chris Drake, Leonard Nimoy, Dub Taylor, Fess Parker.

EL ATAQUE DE LAS HORMIGAS ASESINAS

Them es una de esas películas que perduran no tanto por la obra en sí misma, sino por su legado. ¿Cuántas películas hemos visto sobre ataques de animales gigantes? Ya sean tiburones, pirañas, abejas, serpientes o arañas, entre muchas otras especies, todos hemos visto alguno de estos productos. Por poner un ejemplo bastante reciente, la decepcionante Arac attack de Ellory Elkayern (2002).

Pero hay algo más detrás de Them que el simple ataque de unas hormigas gigantes y es el miedo por la energía nuclear. La película se estrenó en 1954, casi 10 años después de los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki, pero también de las pruebas del Proyecto Manhattan. En esos momentos nadie sabía los efectos qué la energía nuclear podía tener y Gordon Douglas, ayudado por Ted Sherdeman, ideó parte de las consecuencias en una mutación de las hormigas. El clásico tema de que la naturaleza nos devuelve todo lo que le hacemos.

Este miedo lo vemos reflejado en el personaje del Dr. Harold Medford, turbado ante una realidad muy incómoda, tanto como el zumbido de las hormigas que motivan el deseo del espectador en que las aniquilen pronto. Cada vez que el peligro se acerca, se oye su irritante zumbido metálico que se mete en la cabeza de cualquiera y motiva el coger un arma y ayudar a los humanos a terminar con esa especie.

Per a pesar de lo molesto que es ese zumbido, se debe contemplar como un acierto, pues predispone al espectador a odiar a unas hormigas nada carismáticas y le pone en alerta cada vez que aparecen. Them es una interesante propuesta que ha quedado muy trillada con el paso del tiempo. La mayor parte de su metraje es fácilmente reconocible por el espectador debido a las múltiples revisiones y homenajes que se le han hecho con el paso del tiempo.

Sin embargo, sería injusto no reconocer su modernidad, ya sea sólo por las gigantes hormigas, y la belleza de algunas imágenes como el impactante final en el que no queda claro si la humanidad se ha salvado o el peligro sigue vivo.

Como curiosidad final, un fotograma de la película en el que se puede apreciar un jovencísimo Leonard Nimoy, mucho antes de ser catapultado a la fama como el famoso Dr. Spock de Star Trek.

 

LA INVASIÓN DE LOS LADRONES DE CUERPOS

Título original: Invasion of the body snatchers. Director: Don Siegel. Guión: Daniel Mainwaring (basado en los relatos de Jack Fenney). Música: Carmen Dragon. Fotografía: Ellsworth J. Fredericks. Reparto: Kevin McCarthy, Dana Wynter, Larry Gates, Carolyn Jones, King Donovan, Virginia Christine, Tom Fadden, Guy Way, Sam Peckinpah.

 

YOU ARE NEXT!

Clásico donde los haya, La invasión de los ladrones de cuerpos es una película bastante inquietante que llegó en un momento en el que los americanos lo estaban pasando mal y estaban de moda en el cine las películas de invasiones y suplantaciones, uno de los temas recurrentes de la ciencia ficción de los años cincuenta. 

La gente actúa de forma extraña. Gente que de repente afirma que sus seres más queridos, a pesar de ser físicamente como ellos, no lo son. El Dr. Miles J. Bennell no le da importancia a esto hasta que los casos se empiezan a multiplicar y encuentran lo que parece un cadáver sin huellas dactilares ni expresiones faciales.