La necesidad del bien y el mal y cómo de necesario es el segundo para que exista el primero. Este tema clásico es del que se sirven los estudios Disney para vertebrar toda la película de ¡Rompe Ralph! protagonizada por Ralph, el malo de un juego de un salón de arcade (Fix-it Felix Jr.) que está harto de romperlo todo y sentirse solo. Para integrarse con los personajes de su juego deberá cumplir con una condición: conseguir una medalla, algo sólo reservado para los buenos. Por este motivo, abandona su juego y se va a otro en busca de tan preciada medalla con el riesgo que esto comporta. Si no regresa a tiempo, el juego de Fix-it Felix Jr. fracasará porque le faltará un malo. Además, si muere fuera de su juego no se regenerará, dejando eternamente al juego sin su antagonista y, por tanto, sin utilidad.

¡Rompe Ralph! es un doble viaje con un mismo destino: por una parte, es una búsqueda de reconocimiento, de querer ser integrado; pero por otra es un viaje para descubrir tu sitio y la importancia de ser quien eres. En definitiva, se trata de encontrar y aceptar qué lugar ocupas. Y en este viaje de descubrimiento Ralph no estará solo, pues contará con la inestimable ayuda de Felix y de Vanellope, una joven piloto del juego Sugar Rush con “pixlexia” que se cruzará en su camino por la medalla y lo que primero será un estorbo, luego se convertirá en quién le dará sentido a la vida de Ralph.

¡Rompe Ralph! es la confirmación que a Disney se le están pegando los buenos vicios de Pixar. Ya empezó a demostrarlo con Enredados, pero con esta película confirma que no fue flor de un día. Incluir a John Lasseter, alma de Pixar, en los proyectos de la compañía ha sido un gran acierto. Han sabido tramar una buena historia con unos giros de guión bien elaborados que sorprenderán a más de uno. Parece mentira que mientras Disney ha sabido dar una buena historia a ¡Rompe Ralph! con unos personajes y unas tramas bien elaborados, Pixar haya planteado el mismo año una película tan fácil y previsible como Brave. El contraste es sorprendente, sobre todo si tenemos en cuenta que son empresas hermanas y que hasta hace poco Disney no era capaz de llegar al nivel de Pixar. En el único aspecto en el que Brave supera a ¡Rompe Ralph! es en el apartado técnico.

Otro aspecto a destacar de ¡Rompe Ralph! es su puesta en escena, muy cuidada y llena de guiños a los videojuegos. Disney ha creado una película muy sólida recuperando la dualidad de público. Por su trama, es una historia ideal para los niños, pero conserva un trasfondo adulto y en parte nostálgico por todos los videojuegos jugados en el pasado. No fallan las referencias a grandes clásicos como Pac Man, Q’bert, Sonic o el propio Donkey Kong con su Mario primerizo, representados por Ralph y Felix. Tampoco se han olvidado de hacer concesiones a juegos más actuales como Halo o Call of duty.

¡Rompe Ralph! tiene todos los ingredientes para convertirse en la película de animación de estas Navidades y superar a la ya estrenada El alucinante mundo de Norman. Sólo falta ver qué querrán estas Navidades los niños, una nueva partida de videojuego o tener un sexto sentido.

PAPERMAN : AMOR A PRIMERA VISTA

El corto que precede a ¡Rompe Ralph!, una bonita y sencilla historia de amor a primera vista. Disney vuelve a dar en el clavo con este corto con una animación muy cuidada y un guión simple, pero equilibrado. Compagina humor y romanticismo, sin olvidarse de la magia Disney. Un buen telonero para la película.

Título original: Wreck-It Ralph. Director: Rich Moore. Guión: Phil Johnston. Música: Henry Jackman. Reparto: John C. Reilly, Sarah Silverman, Jack McBrayer, Jane Lynch, Alan Tudyk, Mindy Kaling, Joe Lo Truglio, Ed O’neill.