El año pasado William Joyce se llevó el Oscar a casa con su cortometraje animado ‘Los fantásticos libros voladores del señor Morris Lessmore’, aquel era todo un homenaje a la literatura. Pero había mucho más en ella, influencias que iban de El Mago de Oz a Buster Keaton, todo un canto a la imaginación y al poder de los libros para iluminar –de manera literal en el corto- la vida de las personas. Pero este salto al mundo audiovisual venía alabado tras una importante trayectoria de libros infantiles, es de sus propios libros dónde nace El Origen de los Guardianes, un intento por acercarse a la mitología de esos seres que pueblan el imaginario colectivo para perseverar la ilusión de los niños, desde las vísperas de navidad, hasta cuando se les cae un diente. Joyce, aquí en labores de productor, pero prestando un nombre que se convierte en un baluarte imprescindible a seguir tras su premiado primer trabajo, abala el debut en la dirección de Peter Ramsey, supervisionando el traslado a la pantalla de su trabajo.

¿Quiénes son Papá Noel, el hada de los dientes, el guardián de los sueños, el conejo de pascua o Jack Frost? ¿De dónde salen? Con esa pregunta empieza a tomar forma una película en la que estos héroes, destinados a salvaguardar la ilusión de la infancia, se tendrán que unir para evitar que la amenaza del Coco llegue a los más pequeños atemorizándoles. Destaca sin duda la personalidad que la película irradia en su tratamiento, es difícil no ver en ella una pequeña versión de Los Vengadores, incluso ese villano comparte muchos rasgos en común con Loki. Algo que quizá la aleja de un tono más clásico de cuento para acercarla a una trepidante aventura de acción, que aunque por momentos peque de ser bastante tópica, funciona a la perfección.

Llama la atención la forma de la que estos personajes son abarcados, por un lado tenemos la soledad muy presente, está en los personajes de Papá Noel y el conejo de Pascua, su trabajo les tiene recluidos durante todo el año, y tan sólo tienen un día al año para hacer su trabajo. Una soledad que se muestra sobre todo en un Jack Frost (Jack Escarcha en su versión española), que se cuenta con una serie de problemas, más allá de la soledad que le hacen cuestionar su propia existencia. Es incapaz de saber quién es y cómo ha llegado a ser lo qué es, algo que además cuando se muestra se hace de una forma reveladora en uno de los mejores momentos de la película, pero además se siente completamente sólo, incapaz de ser visto por nadie y con la necesidad de compartir esas sonrisas que consigue provocar con los más pequeños, es por esto que Jack Frost es además el único de los protagonistas que no es adulto. En contrapunto a estos aparecen el hada de los dientes y ese hombre de arena o guardián de los sueños, que parece una reencarnación de Harpo Marx, cuyo trabajo continuo les ayuda a conservar mucho más de esa ilusión de la que todos se tienen que encargar, algo que sin duda impregnará a todo el grupo y le dará las fuerzas necesarias para enfrentarse a esa fuerza del mal.

Y es que si El Origen de los Guardianes triunfa en algo es en mostrar esa ilusión de la que hace gala la película. Se muestra a la perfección que es el vehículo de vida para estos guardianes cuando todos tienen que encargarse de hacer el trabajo del hada de los dientes. Una ilusión que se traslada cuando los más pequeños aparecen en pantalla, y que es algo que la cinta capta con una facilidad extraordinaria, sobre todo si tenemos en cuenta lo poco que se ha explotado un sentimiento como éste en el cine familiar. Pese a ciertas ideas reveladoras y un par de magníficas escenas, El Origen de los Guardianes peca realmente de ser una cinta bastante típica, algo que puede provocar la desconexión durante algún tramo de la película, pero que aún así se presenta como un válido y entretenido producto para toda la familia, que por desgracia no alcanza los límites de nostalgia y diversión que si tenía la opción navideña del pasado año, Arthur Christmas.

Título Original: Rise of the Guardians Director: Peter Ramsey Guión: David Lindsay-Abaire Música: Alexandre Desplat Distribuidora: Paramount Fecha de Estreno: 30/11/2012