Muere Michael Clarke Duncan | La Cabecita

Hoy el mundo del cine vuelve a estar de luto por el fallecimiento de una estrella: Michael Clarke Duncan, un actor peculiar que con el paso de los años se fue ganando un hueco en el corazón de casi todos los cinéfilos. Esta mañana hemos conocido que el actor murió ayer por la mañana a los 54 años en el Centro Médico Cedars-Sinaí en Los Ángeles, debido a un infarto. Desde La Cabecita, le dedicamos este homenaje.

Antes de dedicarse a la interpretación de forma sólida Michael tuvo que hacer frente a grandes problemas durante su infancia y adolescencia. Único hombre en su familia, Duncan se empleó en distintos trabajos para intentar llevar dinero a casa, de ahí que durante un tiempo excavase zanjas para una compañía de gas o fuera encargado de la seguridad en diferentes clubes de Chicago, su ciudad natal, trabajo que le llevó a Los Ángeles y le convirtió en guardaespaldas de actores como Will Smith, Martin Lawrence, Jamie Foxx.

Poco después Duncan “debutó” (fue su primer papel importante) en la gran pantalla con un papel en Armageddon, donde se fraguó la amistad que le unía con Bruce Willis. Se dice que fue el actor de la Jungla de cristal quien ayudó a Michael a conseguir el papel para La milla verde, película que le otorgaría la fama mundial y le daría una nominación a los Globos de Oro y otra a los Oscar. The Green Mile convirtió a Michael Clarke Duncan en el gigantón eterno de Hollywood (1,96 m), pero la cinta de Frank Darabont también demostró que Clarke Duncan era un gran actor, siendo el protagonista de algunas de las escenas más memorables de la cinta.

Después de eso Michael Clarke Duncan participó en filmes como El planeta de los simios, de Tim Burton, Daredevil o La isla, en las que coincidió con algunos de los actores más importantes de la época. Gente que no sea tan aficionada al cine también recordará a Duncan por prestar su voz a diversos videojuegos, entre ellos Forgotten Realms: Demon Stone, SOCOM II: U.S. Navy SEALs, The Suffering: Ties That Bind, Saints Row, Soldier of Fortune y, más recientemente, God of War II.

En 2005 el actor volvió a coincidir con Bruce Willis en la pantalla grande en Sin City, el exitoso filme de Robert Rodríguez, Quentin Tarantino y Frank Miller. En los años sucesivos, Michael Clarke Duncan continuó su camino y siguió apareciendo en largometrajes de distinta envergadura. En los últimos tiempos pudimos verle en distintas series de televisión, como CSI: New York, Two and a half men y especialmente en The Finder, su último trabajo.

En Julio de 2012 la estrella de Clarke Duncan se comenzó a apagar y aunque muchos teníamos la esperanza de que ese fallo cardiaco que le achacó entonces tan solo fuera un susto que no volvería a repetirse, no ha sido así. La noticia de su muerte ha dejado helado al mundo audiovisual, cada uno le recordará por una razón, pero lo importante será eso, recordarle.