Como era de esperar la crisis ha atacado también al cine, no sólo haciendo estragos en el presupuesto de algunas producciones, si no viéndose reflejada en la pantalla. The Company Men, Inside Job o ahora, Margin Call son sólo los primeros títulos que nos han llegado pero a los que seguramente pronto habrá que sumar más. Al contrario que ocurría en Inside Job, un documental bastante frio en el que se presentaba una gran información al espectador de una forma farragosa, Margin Call en ningún momento busca tener al espectador informado, rehuyendo de ello constantemente y dándole pequeños datos de que fue lo que paso aquella fatídica noche de septiembre de 2008 en las oficinas de Lehmman Brothers (aunque no de ningún dato directo que la relacione con la realidad).

El Margin Call del título es una referencia muy técnica, que hace referencia, tirando de definición, a una solicitud por parte de un corredor o agente de fondos adicionales u otro tipo de activo para garantizar el cumplimiento de una posición que ha registrado movimientos adversos al cliente. Pero como decíamos las referencias técnicas se quedan aparcadas prácticamente en su títul, y es que la cinta debut de J.C. Chandor opta más por hacer un retrato de sus personajes que por tirar por cualquier otro lado, aparcando incluso la tentación fácil de caer en hacer una crítica contra el capitalismo que aunque obviamente está presente se queda relegada a un segundo plano, todo ello son cosas que inevitablemente nos hacen recordar a Glengarry Glen Ross basada en un relato de David Mamet.

Y es que Margin Call también tiene mucho de Mamet, diálogos rápidos y directos (que también pueden recordar un poco a Aaron Sorkin), mucho cinismo y sobre todo una teatralidad que aunque no se ve del todo reflejada en la puesta en escena (cosa que si ocurría en la ya citada cinta de James Foley) no deja de estar patente durante todo el relato. Y es que Chandor demuestra que es muy listo y aunque éste sea su primer film (aunque podemos empezar a augurarle una larga y productiva carrera) en todo momento sabe dónde colocar la cámara para darle al espectador una mayor sensación de campo abierto, recorriendo a la perfección ese edificio por dónde transcurre toda la trama, dándonoslo a conocer completamente, sabiendo moverse de una habitación a otra precisamente para escapar de la sensación de espacio cerrado y de agobiarnos de forma innecesaria.

Pero está claro que su mayor baza está en sus intérpretes, ya no sólo por estar plagado de grandes estrellas del cine y la televisión, si no porque todos encarnan sus papeles a la perfección y hacer impensable el pensar que esta película hubiese funcionado tan bien sin tener un reparto a la altura de sus personajes. Destaca sobre todo Zachary Quinto, que como productor de la cinta se reserva el que posiblemente sea el papel más suculento de la película, pero nadie se ve eclipsado por la buena interpretación del joven actor y todo su elenco consigue dar un recital de actuación del que quizá sólo se escapa un Jeremy Irons un tanto excesivo y sobreactuado.

No todo es tan bonito, y es cierto que en pequeños momentos el director se excede, pecado que se le puede permitir en una primera película, es precisamente cuando busca ahondar en esos personajes demasiado cuando la cosa se le va al garete. Esto sucede precisamente cuando Chandor se aleja de lo que nos está contando y deja de lado por momentos las relaciones laborales, y el tondo devastador que imprime a la película desde su increíble arranque. Estas dos escenas, ambas protagonizadas por Spacey apenas se limitan a un pequeño plano y sobretodo una bastante vergonzosa escena final, dos momentos que no llegan a dañar el ritmo de la cinta, pero que aún así se antojan bastante innecesarios.

Margin Call es puro cine, un absorbente y fascinante thriller, magistralmente interpretado. Quién espere una lección didáctica, o aprender algo sobre economía, desde luego que no está dando con la película que busca, quiénes busquen otra razón más para cargar contra aquellos que originaron la crisis, tampoco están dando con la película que buscan, en cambio quien busque un fascinante relato sobre personas con poder, capaces de cargarse al mundo conscientes de lo que hacen, pero sin limitarse a ser simplemente un traje y una corbata, desde luego han dado con su película.

3.5_estrellas