El 2020 no ha sido el mejor año para las cintas pertenecientes al género de superhéroes. Con Marvel fuera de combate, DC ha ocupado ese hueco con dos cintas de acción, curiosamente protagonizadas (y dirigidas) por mujeres. Primero, Aves de presa dejó un buen sabor de boca al espectador a pesar de no contar con todo el aprecio y amor de la crítica. Por otro lado, Gal Gadot viene dispuesta a hacernos olvidar estos meses tan desagradables con la secuela de Wonder Woman, película que se convirtió en uno de los grandes bombazos del estudio. Tal vez no lo consiga, pero ver a este fantástico personaje dando patadas y salvando al mundo durante más de dos horas siempre es una buena opción para evadirse en los tiempos que corren.

Wonder Woman 1984 nos traslada de vuelta a la historia de Diana Prince, varias décadas después de la finalización de la Primera Guerra Mundial. En este momento, la amazona tiene una vida normal, trabajando en un museo al mismo tiempo que sigue derrotando a los malos día sí y día también. Todo cambia cuando una misteriosa gema, un ambicioso empresario y una nueva amiga se interponen en su camino, al mismo tiempo que intenta superar el fallecimiento de su querido Steve Trevor. Creo que este conflicto, situándose en los años ochenta y jugando con la tan utilizada nostalgia, funciona a la perfección. La premisa se presenta y evoluciona de manera eficaz y correcta a lo largo de la película, creando una bola de nieve que rueda y rueda, haciéndose más grande según vamos entrando más en esta nueva historia.

La acción se mantiene al mismo nivel de la primera parte, dejándonos algunas de las mejores escenas de lucha que hemos visto a lo largo del año. Patty Jenkins vuelve a hacer un trabajo brillante en la dirección, demostrando una vez más su irrebatible talento y su don para rodar cintas entretenidas a la par que interesantes. El espectador entra de lleno desde que la película comienza, con un espléndido y divertido prólogo que marca el tono para el resto de la historia. A pesar de que profundice en temas más complicados y serios (como puede ser la pérdida de un ser querido o el amor paterno filial del personajes de Pedro Pascal), Wonder Woman 1984 es un festival de color y humor, contraponiendose al claro tono oscuro y tenebroso de las cintas del estudio. Ya la primera parte se sentía como un soplo de aire fresco, y esta nueva cinta no iba a ser menos: posee un tono positivo y alegre muy necesario, tanto para la historia que narra como para los tiempos que corren.

El humor es mucho más eficaz en esta secuela, cuya labor recae en las manos del personaje de Chris Pine. Mientras que este en Wonder Woman cumplía la función de introducir a Diana en el mundo humano, aquí es todo lo contrario. Y funciona tremendamente bien. Ver a un Steve más relajado, en un segundo plano, apareciendo como un típico sidekick, ocasiona que la historia se centre más en el personaje de Gal Gadot. Porque sí, Wonder Woman 1984 nos trae a una protagonista más humana, vulnerable y empática. Es un placer encontrarnos con una Wonder Woman más relajada y cercana, que hace mucho más amenas esas dos horas y media de duración, ya que el metraje puede resultar pesado en algunas partes.

No hace falta decir que la indiscutible química que poseen Gal Gadot y Chris Pine sigue intacta, dándonos de nuevo un dúo lleno de comicidad al mismo tiempo que un bonito y esperanzador romance que toca el corazón de cualquiera. Ambos realizan buenas interpretaciones, aunque los verdaderos MVPs de la película sean las nuevas incorporaciones. Pedro Pascal y Kristen Wiig presentan dos villanos que pueden resultar estereotipados y típicos, si no estuviesen en las manos de estos dos actorazos. Pascal demuestra una vez más su talento en una nueva y aterradora faceta, interpretando al ambicioso Max Lord; mientras tanto, Wiig se aparta de la comedia para presentarnos un personaje lleno de aristas, evolutivo, y que en otras manos podría haber sido un cuadro incomparable. Aunque creo que la cinta podría llevar mejor el arco de estos dos personajes (ya que el guión resulta en varios ocasiones algo facilón y predecible), hay que reconocer que estos villanos son más feroces, aterradores, interesantes y profundos que los de la primera parte.

Wonder Woman 1984 es puro entretenimiento palomitero de primer nivel. Una cinta emocionante en parte gracias a la excepcional música de Hans Zimmer, que envuelve la película con emocionantes temas, en la línea de los que ha creado a lo largo de su carrera. Por otro lado, sí que estaría bien comentar que muchas veces, los efectos visuales no resultan tan convincentes como los de otras películas del género, pero estás tan dentro de la historia que eso termina resultando una nimiedad insignificante. En definitiva, Patty Jenkins realiza una secuela que supera a la original. Y muchas gracias a Gal Gadot por existir.

Crítica escrita por David Pérez Mingo

Título original: Wonder Woman 1984  Director:  Patty Jenkins Guión: Patty Jenkins, Geoff Johns, Dave Callaham Música: Hans Zimmer Fotografía: Matthew Jensen Reparto:  Gal Gadot, Chris Pine, Kristen Wiig, Pedro Pascal, Robin Wright, Connie Nielsen, Gabriella Wilde, Natasha Rothwell, Ravi Patel, Penelope Kapudija, Kelvin Yu, Bern Collaco, Shane Attwooll, Lyon Beckwith, Kosha Engler, Constantine Gregory Distribuidora: Warner Bros. Pictures Fecha de estreno:  18/12/2020