Justo cuando el mundo está pendiente del último cuento de Disney adaptado y rehecho en acción real como es el controvertido caso de Mulán (Niki Caro, 2020), ha llegado hasta nuestras salas (a diferencia de la guerrera asiática) la nueva versión, tb en imagen real, de uno de nuestros cuentos favoritos, Pinocho escrito por Carlo Collodi y ahora reimaginado en cine con la visión del siempre interesante Matteo Garrone.

El caso de las adaptaciones en acción real del clásico cuento del niño de madera de pino, creado por su noble padre para paliar su soledad y que una vez ha aprendido (a base de palos) a ser un buen hijo se convierte en un niño de verdad, me recuerda muchísimo al caso en cuestión de las tres Blancanieves que vivimos en 2012. Ese año y en plena efervescencia de la moda impuesta por Disney de adaptarlo todo, llegaron a los cines tres muy diferentes versiones del mismo clásico creado por los hermanos Wilhelm Grimm y Jacob Grimm. Como si no existieran más cuentos que adaptar, aquel año tuvimos la versión más guerrera y reimaginada de Rupert Sanders con Kristen Stewart en el papel de la joven melancólica y a Charlize Theron como la malvada madrastra, pero también la versión colorista chillona de Tarsem Singh (Mirror, Mirror) y la versión patria en blanco y negro y muda de Pablo Berguer (Blancanieves). Siguiendo el ejemplo de esta curiosa coincidencia, este año la primera versión en llegar hasta nosotros ha sido la artesana y peculiar Pinocho de Matteo Garrone con Roberto Benigni en el papel del adorable carpintero Geppetto. Mientras que a la vez, Guillermo del Toro está terminando de rodar su versión animada para la popular plataforma de streaming Netflix con un reparto plagado de estrellas, justo antes de que el todopoderoso Disney cierre el reparto de su versión oficial del clásico animado, dirigida por el ganador del Oscar Robert Zemeckis y protagonizada por Tom Hanks (mejor persona viva) cómo no, para dar vida por supuesto a Geppeto.

Pero la que hoy nos ocupa es la extraordinaria versión de un artesano como es Garrone. Esta película de Pinocho no parece una nueva adaptación, sino que pareciera como si realmente el cuento original de Carlo Collodi cobrase vida por primera y auténtica vez.

Ésta adaptación tiene todo lo que tiene que tener y sobre todo la imaginería desatada de Garrone, quien sabe en todo momento cómo rescatar la magia y la materia de la que están hechas los cuentos. Pinocho muestra una ternura y dedicación inenarrable, ya no solo en sus acabados visuales y en su bellísima artesanía, sino también a la hora de ser capaz de mostrar los aspectos más oscuros del cuento original sin perder el foco en la infancia. Cada una de las pillerías del travieso Pinocho, hasta que éste comprende que tiene que ser bueno y obediente están tratadas y expuestas con una capacidad sensitiva sorprendentemente capaz para un público de cualquier edad. Este cuento es un cuento para niños, pero tiene la capacidad de hablar a todo su público y de captar la atención de todos por igual. Es entrañable en todo momento, pero también lúgubre y sombría cuando tiene que serlo y todos y cada uno de los personajes que deambulan por esta fábula logran robarte el corazón (menos el gato y el zorro, ellos cumplen su papel de villanos del cuento en toda regla) y las ligeras variaciones en torno al cuento original encajan perfectamente dentro de la narrativa del relato.

Si echas un vistazo rápido a la filmografía de Garrone es fácil entender por qué es el director adecuado para esta fábula antológica. Uno de sus anteriores y más personales trabajos El cuento de los cuentos (2015) por la que ganó  hasta 7 premios David de Donatello (los Goyas del cine italiano) y con la que compitió en el Festival de cine de Cannes, asentaba las bases de un estilo perfecto para el cuento clásico. La capacidad de este director para arrastrarte a otro tiempo y a otra era llena de magia y encanto es única. Los cuentos tienen siempre una moraleja y momentos bonitos y otros no tan bonitos, están creados para entretener y educar a los niños y Garrone aprovecha eso para crear una obra de un poder sensitivo que va más allá de los posibles aciertos o fallos (como el ritmo que por momentos resulta algo reiterativo) de esta curiosísima y preciosa adaptación. Un film, que incluso una vez ya se hayan estrenado las otras dos versiones que están por verse del mismo cuento, seguirá teniendo una voz y un alma propias y ya solo por eso merece mucho la pena sentarse en una sala a verla.

Título original: Pinocchio Director:  Matteo Garrone Guión:  Matteo Garrone, Massimo Ceccherini Música: Dario Marianelli Fotografía: Nicolai Brüel Reparto:  Federico Ielapi, Roberto Benigni, Gigi Proietti, Rocco Papaleo, Massimo Ceccherini, Marine Vacth, Paolo Graziosi, Marcello Fonte, Teco Celio, Davide Marotta Distribuidora: Warner Bros. Pictures Fecha de estreno:  18/09/2020