Si ha habido una familia disfuncional y arrebatadoramente encantadora en la Historia del cine y la televisión, esos son los Addams. Las excentricidades de la familia favorita de Tim Burtom fue presentada al mundo en los años 60 mediante una exitosa serie de televisión que dió lugar a un éxito descomunal y a una descarada copia encubierta La familia Monster. Pero el momento en el que pasaron definitivamente a la Historia fue cuando el visionario director Barry Sonnenfeld decidió llevarlos al cine en el año ‘91, momento en el que absolutamente todos nos enamoramos (algunos por primera vez y otros por segunda) de Angelica Houston. La sensacional película generó una divertida secuela y un musical de Broadway (porque hoy en día se hace un musical de todo aquello que triunfa, y esta familia pedía a gritos un espectáculo) que ahora por fin ha llegado a Madrid. Razón más que suficiente para recordar este fenómeno cómico-gótico que hoy más que nunca está de vuelta.

Con la originalidad que le caracteriza a los Addams y con esa melodía tan adictiva compuesta en los años sesenta por Vic Mizzy para la serie de televisión que te hace chasquear los dedos casi incontrolablemente, ha llegado hasta nuestra capital un musical puramente disfuncional, divertidamente Addams y sobre todo cien por cien español. Con Iñaki Fernández, al frente de la productora Let’s Go y con Esteve Ferrer en la dirección ha llegado al Teatro Calderón un musical único, genuino y mortalmente divertido en el que han sabido capturar la esencia de la serie de t.v y de la saga de Sonnenfeld, a la vez que le han dotado de una identidad y autenticidad propias a un espectáculo que rescata la maravillosa década de los ‘90.

Una escenografía impresionante sirve como aperitivo para un público que sin saber para nada lo que está por venir, se siente atrapado por un mundo Burtoniano en el que la imaginación se dispara justo antes de comenzar un show con un reparto en absoluto estado de gracia formado por: Carmen Conesa (Morticia), Xavi Mira (Gómez), Lydia Fairén (Miércoles), Fernando Samper (Fétido),  Alejandro Mesa (Pugsley), Meritxel Duro  (abuela) y Javier Canales (Lurch).

La química entre esta Morticia y este Goméz casi no tienen nada que envidiar a los interpretados por los míticos Angelica Houston y el desaparecido Raúl Juliá. Son un perfecto homenaje y una adaptación patria que hace que te creas que son un verdadero matrimonio en todo momento. Deudor consciente de aquella fórmula perfecta de comedia y arte gótico que inmortalizó a la saga de dos películas, Esteve Ferrer aprovecha todos y cada uno de los temas más representativos de la estirpe de los Addams para traerlos a la actualidad y jugar con ellos. ¿Hay algo peor para una familia disfuncional que adora la muerte y la tristeza que su hija se enamore de un mortal rubio y acaudalado? Miércoles se enamora perdidamente del joven Lucas Beineke (interpretado con un enorme carisma por Íñigo Etayo) que para colmo de los colmos encima ¡va a la universidad! Esta es la disparatada premisa que sirve como motor principal de una hilarante obra musical que querrás ver una y otra vez hasta sentirme parte de la familia más famosa e icónica del séptimo arte.

Si disfrutaste de niño con la idea de algún día llegar a ser un Addams y sentirte orgulloso de ser raro y distinto, tienes la oportunidad de serlo hasta el 14 de enero en la capital madrileña y con la música original del espectáculo de Broadway adaptado magistralmente por Silvia Montesinos y Esteve Ferrer. Además si quieres irte preparando para la experiencia te recomendamos que recuperes en un visionado las dos joyitas estrella de la comedia familiar como son La Familia Addams (1991) y La Familia Addams: la tradición continúa (1993), para que vayáis abriendo boca.