Cinco años han hecho falta para que uno de los directores más originales del panorama nacional vuelva a lo que mejor sabe hacer. El señor Paco Plaza puede presumir de haber dirigido una de las mejores películas del cine español como es Rec [3] Génesis (2012) y de conseguir que su Verónica sea una de las películas más terroríficas que hayamos visto en casi dos décadas.

Todo, absolutamente todo lo que le define como creador y como cineasta está en una película tan puramente española como auténtica y escalofriante. Hasta al madrileño barrio del Vallecas de los ‘90, Paco Plaza nos ha arrastrado con su regreso al género, para ilustrar el más famoso y único caso clasificado como “Expediente X” del amplio espectro paranormal de nuestra sociedad española.  Un caso que aún a día de hoy sigue sin aportar ninguna explicación coherente a los terroríficos hechos, que en su día acontecieron en un humilde hogar en el que una adolescente sucumbiría a los horrores de jugar a la temida tabla de ouija.

Dejando lo cuestionable o no, de los hechos reales en los que se ha inspirado la historia, es innegable el prodigio y mimo con el que su director ha querido retratar a una España tan sucia como hermosa. La magia  y lo tumultuoso de una época tan inquieta como fueron aquellos inolvidables años ‘90, tan marcados por la brujería, lo esotérico y el amplio mundo de lo oculto. Un filón que llenaba las estanterías de los kioscos de nuestro país y que ocupaba gran espacio en las parrillas televisivas de canales como Telecinco, que alimentaban el suspense y el morbo con maravillas de  programas como “Misterios sin resolver”, en los que por supuesto el caso de Verónica dió para varios episodios.

Esa sensacional subcultura que todos aquellos que crecimos en los noventa recordamos con cariño, está perfectamente homenajeada en una película sublime, que estando al servicio absoluto de la historia, ha sabido construir unos personajes fuertes y valientes con un guión solvente protagonizado por una debutante Sandra Escacena, que ya casi puede oler la nominación al Goya a mejor actriz revelación de este año. Un universo en el que Paco Plaza se mueve como pez en el agua y en el que ha golpe de walkman y banda sonora de los míticos Héroes del Silencio, asistimos acojonados al terror más puro y primigenio del hombre, desde un pequeño pisito del barrio de Vallecas, que aún días después de salir del cine, seguirá acompañándote cada noche que te encuentres frente a un pasillo a oscuras.

Plaza utiliza los hechos reales ocurridos a consecuencia de una irresponsable partida a la ouija, para tejer una bonita historia de una valiente jovencita y de cómo ésta sufre las consecuencias del complicado paso de la infancia a la adolescencia. Un precioso y sincero análisis de la temida pubertad, que utiliza los terrores como elementos para recordarnos el miedo que nos ataca siempre que tenemos que enfrentarnos a los duros reveses de la vida y de las experiencias que en medio vivimos hasta convertirnos en adultos, y que nos acompañarán para siempre.

Verónica no solo nos regala una lección de buen cine y de memorables sustos, sino que además de ser la mejor película de terror española del año, es sin duda, una de las mejores películas que veréis este año.

Plaza ha realizado una pequeña película que alberga un corazón enorme y que desde ya es un clásico del cine de género de nuestro país.

Título original: Verónica Director: Paco Plaza Guión: Paco Plaza, Fernando Navarro Música: Chucky Namanera Fotografía: Pablo Rosso Reparto:  Sandra Escacena, Bruna González, Claudia Placer, Iván Chavero, Ana Torrent, Consuelo Trujillo, Sonia Almarcha, Maru Valdivielso, Leticia Dolera Distribuidora: Sony Pictures Fecha de estreno:  25/08/2017