El hombre de las mil caras – Un engaño majestuoso

Alberto Rodríguez se ha labrado ya una gran reputación como director nacional, siendo colocado como uno de los referentes en nuestro panorama cinematográfico gracias a películas tan remarcables como Grupo 7 o La Isla Mínima. Ahora vuelve con un nuevo thriller totalmente distinto a todo lo que ha hecho, El hombre de las mil caras.

A finales de los años 80 saltó el escándalo de Luis Roldán, ex Secretario General de la Guardia Civil que defraudó 1.500 millones de pesetas de fondos públicos y se escondió de la justicia y policía españolas, todo ello gracias a los ingeniosos movimientos internacionales de Francisco Paesa, un ex agente secreto del gobierno español que fue responsable de uno de los mayores golpes contra la banda terrorista de ETA para posteriormente quedar arruinado tras ser acusado de extorsión durante la crisis de los Gal en España. Así pues, El hombre de las mil caras es un reflejo de una parte importante de nuestra reciente historia nacional, representando como protagonista en este caso a uno de los iniciadores de esta corriente que oímos tanto en las noticias desde hace tiempo de las offshore, los paraísos fiscales y los delitos de tal índole. Una historia apasionante sobre el espionaje, el chantaje, la manipulación y el engaño, con una puesta en escena brillante, cumpliendo a la perfección a todos los niveles. Uno de los mayores motivos por el cual El hombre de las mil caras es una película a tener muy en cuenta son sus interpretaciones, enigmáticas y cautivantes, teniendo como cabeza de cartel a un fantástico Eduard Fernández, que se convierte de lleno en el inteligentísimo Francisco Paesa, haciendo las delicias de todos aquellos amantes de los personajes bien construidos, y tanto Carlos Santos y José Coronado como Luis Roldán y Jesús Camoes respectivamente, completan un tridente interpretativo que se coloca como uno de los mayores referentes en este presenta año de cine a nivel internacional.

El hombre de las mil caras – Un engaño majestuoso

Alberto Rodríguez firma en la dirección un producto inmenso en todos los niveles, pero tanto en el técnico como en su guion escrito junto a Rafael Cobos sobresale de todos los límites. Repite una vez más en fotografía Alex Catalán, que se coloca de nuevo como uno de los mejores en su campo, ofreciendo una iluminación extremadamente cuidada para cada personaje y su propia evolución, además de que su juego de dobles colores en las escenas es magnífico. El director sevillano parece ser que vuelve a sus raíces asentadas en su cortometraje Bancos, es decir, una influencia mucho más clara de las técnicas Scorsese, pues en este último trabajo suyo es más que clara la influencia tanto a nivel visual como de estructura narrativa, jugando constantemente con la narración en off de uno de los personajes, en este caso del interpretado por José Coronado, Jesús Camoes. Recursos como los espejos, los tics cada vez más recurrentes en nuestro personaje principal, los encuadres y travellings in, la concreción mágica en los diálogos y recursos visuales, el potente uso de los títulos gigantescos que sirven a modo de capítulos, y los fantásticos slow motions hacen de todas las decisiones tomadas por este gran director un ejemplo a seguir de cómo explicar una historia a través de imágenes y diálogos.

El hombre de las mil caras es uno de los mejores thrillers españoles rodados, de la mano de uno de los mejores directores del género (posiblemente el mejor actualmente en nuestro país), en el que todo gira cuando ha de girar, camina cuando ha de caminar, y sorprende cuando ha de sorprender. Otro triunfo más para la filmografía de Alberto Rodríguez, y esperemos que no sea el último.

4.5_estrellas

 

Ficha técnica:

Título original: El hombre de las mil caras Director: Alberto Rodríguez Guión: Alberto Rodríguez, Rafael Cobos Música: Julio de la Rosa Fotografía: Alex Catalán Reparto:  Eduard Fernández, José Coronado, Carlos Santos, Marta Etura, Emilio Gutiérrez Caba Distribuidora: Warner Bros Pictures España Fecha de estreno:  23/09/2016