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20 años y un buen puñado de fracasos han pasado ya desde que Roland Emerich firmase, la que muy posiblemente es una de las dos únicas buenas películas que ha hecho en toda su carrera. Hablo de Independence Day (la otra es esa rareza formidable de Stargate: puerta a las estrellas, de la que ni él se explica a día de hoy como se  hizo para hacerla sin chafarla.

Bajo el desesperado intento de tratar de repetir el éxito de su predecesora, llega una secuela que nadie pedía (y que probablemente nadie querrá ver). Independence Day: contraataque, un film que parece haber sido ejecutado por un Roland Emerich pasado de vueltas y centrado solo en  filmar una película repleta de batallas y más batallas sin importarle absolutamente nada más, muy en la línea (pero peor incluso) de su coetáneo Michael Bay.

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La primera parte era fresca, divertida, muy pero que muy entretenida y tan exagerada a la par que absurdamente  patriótica , que dentro del arco temporal que eran los ’90 funcionaba perfectamente.A casi nadie parecía importarle que las relaciones sentimentales de los personajes  pareciesen sacadas de un manual, y tampoco nos importó que la película tuviese a un Bill Pullman que se creía aquel épico discurso pro belicista, antes de dar por saco a todos los extraterrestres. Realmente no nos importó nada de aquello porque Will Smith estaba en su salsa, porque había un perrito, por el que a todos se nos puso un nudo en la garganta y porque nos regaló una de las secuencias más memorables del cine de acción , en la que la nave nodriza hacía explotar en mil pedazos a la Casa Blanca.

Pero aquello fue hace 20 años, y desde entonces el cine comercial afortunadamente ha mejorado lo suyo. Ahora se hacen blockbuster que no pierden de vista el objetivo de entretener a la par que aportar calidad, como son los excelentes ejemplos de Mad Max: Furia en la carretera o Capitán América: Civil War. Pero este film es una sucesión de clichés artificiales y horteras con los personajes peor escritos que recuerdo en mucho, mucho tiempo y una auténtica orgia de efectos especiales tan obvios como absolutamente cargantes y molestos.

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La cinta después de su predecible y simplón epílogo, se precipita hacía el más absoluto de los desastres, a causa de una incesante consecución de escenas de batallas y explosiones, de las cuales lo mejor que se puede decir es que no aburren del todo.Ni siquiera el efecto nostalgia de recuperar a casi todo su reparto original (todos menos el señor Will Smith que se olió el pastel y salió por patas a tiempo) hace que la película funcione. Están por estar y no tienen un papel coherente dentro de la historia. De lo poco divertido que aporta la cinta, llega a ser ver a Charllote Geinsburg pasándoselo genial, con unas cuatro líneas de texto en las que juega a tirarle los trastos a Jeff Goldblum, lejos del infierno al que la tiene acostumbrada Lars Von Trier en sus célebres películas, en las que a diferencia de esta, si que actúa.

Independence Day: contraataque es una producción que solo me parece que puede ser disfrutable, para  el  público menos exigente posible y más fiel al mundo de los videojuegos que exista. Pues os aseguro que he visto videojuegos con más líneas de diálogo coherentes que está película, que algunos se atreven a comparar con su predecesora entrega y que no es más que un videojuego caro, pero que muy caro y que por momentos llega incluso a recordar a los infames telefilms de la productora The Asylum.

1.5_estrellas

Ficha técnica:

Título original: Independence Day: Resurgence Director: Roland Emmerich Guión: Carter Blanchard Música: Harald Kloser, Thomas Wanker  Fotografía: Markus Förderer  Reparto: Liam Hemsworth, Jeff Goldblum, Bill Pullman, Maika Monroe, Jessie T. Usher,Travis Tope, Judd Hirsch, Charlotte Gainsbourg, William Fichtner Distribuidora: 20th Century Fox Fecha de estreno: 01/07/16