Peter Falk

Pasó a la historia por interpretar al Detective Colombo, pero la carrera de Peter Falk, fue mucho más que eso, un actor que pese a sus problemas (sólo tenía un ojo), jamás dudo en buscar nuevos retos. Hoy el actor cumpliría 87 años, aprovechamos para contaros diez cosas que quizá no sabíais sobre él.

Nombre completo: Peter Michael Falk
Fecha de nacimiento: 16 de septiembre de 1927 (Nueva York)
Fecha de fallecimiento: 23 de junio de 2011 (Beverly Hills, Los Angeles)
Premios:

– 2 nominaciones al Oscar (El sindicato del crimen, Un gángster para el milagro).

– 1 Globo de Oro y 8 nominaciones por Colombo.

– 4 Premios Emmy y 6 nominaciones por Colombo. 1 Emmy por El show de Dick Powell. 1 nominación por The Law and Mr. Jones.

► Una de sus grandes pasiones era dibujar y pintar, tenía un estudio en Beverly Hills.

► Le quitaron el ojo derecho a los tres años a causa de un cáncer.

► Falk paró el rumor de que el impermeable de Colombo estaba en el Smithsonian diciendo que estaba en su armario de arriba.

Harry Cohn, presidente de Columbia, conocido por su groseria y su vulgaridad, rechazó a Falk diciendo: “¡Por el mismo precio puedo conseguir a un actor con dos ojos!”.

► Jugando un partido de ligas amateur, Falk tuvo una discusión con el árbitro, se sacó el ojo de cristal y se lo dio al árbitro diciéndole: “Creo que es posible que necesite esto”.

► Su hija Catalina Falk es detective en la vida real.

► Estuvo involucrado en un accidente de coche en 2008 cuando perdió el control del volante, lesionándose en la cabeza. Ese mismo año le detectaron alzheimer.

► Había sido fumador de cigarrillos desde su adolescencia, pero desde que empezó a interpretar a Colombo, cambió los cigarros por los puros.

► A los 17 años trató de unirse a la Marina de los Estados Unidos, pero fue rechazado por su ojo.

► En los rodajes de las series, a los actores se les suele marcar en el suelo con una cinta por donde deben moverse, para estar sincronizados con el movimiento de cámara y la iluminación. Por su ojo, Peter Falk no podía ver bien estas marcas, así que se se paraba pensativo, para poder mirar abajo y encontrarlas, así nació el representativo gesto pensativo de Colombo.