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Nadie dijo que no pudiera ser peor.

No entiendo muy bien qué es lo que está haciendo DC, tienen los dos superhéroes más populares del universo comiquero, y aún así se les está yendo de las manos, viendo como Marvel se les escapa con héroes mucho menos famosos (ni siquiera tienen a Spider-man). Ahora anuncian 9 películas junto a su Batman vs. Superman y La liga de la justicia. Mirando el panorama, ya en cierta forma ese Batman vs. Superman, que en realidad es una simple secuela de aquella abominación llamada El hombre de acero es casi como una Liga de la justicia. ¿Y por qué todo esto?

Digo yo que si quisieran alcanzar a Marvel, lo mejo sería hacer un proyecto sólido, con tiempo, incluso cuando arrancase definitivamente, lo mismo Marvel había empezado a mostrar síntomas de desfallecimiento, o quizá es que lo que temen desde DC es que las películas de superhéroes empiecen a quemarse antes de que les tiempo a hacer nada más. Pues vaya faena para ellos, pero ésta no es manera de hacer las cosas. Películas superpobladas de héroes, un casting que la gente no hace más que criticar (y aquí me permito echar una lanza a favor de Ben Affleck, vapuleado injustamente, y que me parece el mayor acierto de unos castings que van comandados por un tipo tan soso e inexpresivo como Henry Cavill) y todo ello con un Zack Snyder sin personalidad a los mandos. Porque no nos engañemos, él ni pincha ni corta en DC, no es el alter ego de Joss Whedon, aquí quien manda es David S. Goyer, un tipo que bien acompañado da buenos resultados, pero si le dejas sólo te firma guiones como los de Jumper, Ghost Rider: Espíritu de venganza, Objetivo Manhattan (Aquel Nick Furia al que interpretaba David Hasselhoff) y hasta se atreve a dirigir atrocidades como Blade 3.

Pues sí, DC tiene a los superhéroes más populares del planeta, pero hacer las cosas deprisa y corriendo no es la manera. Pero aún se está a tiempo de solucionarlo, lo primero es que dejen el rollo de héroes transcendentales de lado, aunque para ello tengan que dejar de usar el nombre de Christopher Nolan (en serio, Nolan vende, pero no más de lo que lo hacen Batman o Superman). Porque si el rollo de Superman llorón de El hombre de acero era cansino… ¿se imaginan una película con 5 o 6 superhéroes todos con problemas de personalidad? Más que una película, sería una versión de la serie En terapia con mayas. Y lo segundo, manden al señor Goyer a su casa, Zack Snyder es un tipo que ha dado pie a versiones de cómics tan gratificantes como Watchmen y 300 y que cuando se alejó de los cómics se marcó un peliculón tan injustamente valorado como Sucker Punch. Si alguien es capaz de arreglar todo el desaguisado de DC ese es el propio Snyder, esperamos verle en Batman vs. Superman, porque lo peor de El hombre de acero es que no tenía rastro suyo por ningún. Sí, DC aún puede arreglarlo, demostrando tener un proyecto con fuerza propia, alejándose de El hombre de acero y también alejándose de las fechas que Marvel tiene reservadas, porque con tantos fin de semanas al año, seguir anunciando tus películas el mismo día que tu compañía rival, no hace más que dejar constancia de tu fuerte sentido de inferioridad.

Esta foto ya es historia del cine.

Esta foto ya es historia del cine.

Cambiemos de galaxia, y vayámonos a una muy, muy lejana. Porque esta semana también se ha anunciado el reparto de la nueva entrega de Star Wars, y es tan bueno, que todos esos haters, que echaban pestes de la película cuando se anunció, no han tenido más que hacer que retractarse. Y es que Disney sí que está haciendo todo bien, (tras tantos años, creo que deberíamos saber que lo único que Disney no sabe hacer es vender sus películas a los académicos de cara a los Oscar), y que eligieran a J.J. Abrams para tomar los mandos de la nueva Star Wars era síntoma de saber lo que hacían. Como admiro a Abrams y todo lo que hace (sí, eso incluye a Felicity), sabía que nada iba a fallar, y me convenció del todo cuando cogió el primer borrador del guión, lo tiró a la basura y llamo a Lawrence Kasdan para escribirlo de nuevo con él. Ahora ha fichado a un puñado de jóvenes con talento (nos rendimos a los pies de dos actores de la talla de Oscar Isaac y Adam Driver), a alguna promesa de lo más interesante con Domhall Gleeson y John Boyega, a un tipo como Andy Serkis que es capaz de meterse en la piel de los personajes más extraño. Y hasta el talento de la vieja escuela con Max Von Sydow. Todo esto trayendo de vuelta a los personajes de la trilogía original. Pues sí, la gente se ha rendido a los pies de J.J. Abrams y con razón, porque en mejores manos no podía estar la nueva trilogía.

Estoy seguro de que la nueva saga de Star Wars estará a la altura. Tendrá a gente reticente en todo momento, hay gente que ni es capaz de afirmar que La venganza de los Sith está a la altura de la saga original (y que incluso es mejor que El retorno del Jedi), puristas, bah. Queremos esa trilogía, es más, la necesitamos. Pero desde aquí voy a pedir dos cositas. La primera es que Abrams se olvide de sus destellitos azules, que sí Abrams, te queremos, pero a veces se te va la mano. Y la segunda, es una campaña moderada de Disney, porque Star Wars se vende solo, y si nos empiezan a bombardear con clips de la película antes del estreno harán que se pierda gran parte de la magia. Y es que poco necesitamos saber para el 18 de diciembre del próximo año (y duele que no sea en mayo), nos sentemos en el cine y volver a volar… aunque echaremos en falta el logo de la FOX (y su titori).

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Carmina es más grande que la misma Lady Gaga

No puedo acabar este artículo sin mencionar dos cosas más que han pasado esta semana. Impresionante lo que ha realizado Paco León, el martes invitó a toda España al cine a ver Carmina y amén, los cines se llenaron y hubo carcajadas por doquier. León ha evolucionado una barbaridad desde la primera entrega, y se descubre como un director y un guionista fabuloso, tiene ideas berlanguianas y azconianas y estamos deseosos de seguirle la pista con sus próximos trabajos. Olé, Paco. Y por último decir que te echamos de menos Bob Hoskins, que te has ido muy pronto, nadie lo esperaba, porque te creíamos un dibujo animado y los dibujos animados justo después de morir, resucitan. Estamos seguro que allá donde estés mucha gente sigue aplaudiendo tu talento.