Como dice uno de los temas más ilustres de la canción española, “Cuando llega el calor los chicos se enamoran”, pero sólo los cachas y de tías buenorras. Si algo nos ha enseñado la saga A Todo Gas, es que lo más cerca que está la belleza de estar en el interior es en los musculados bíceps de los chicos que conducen esos preciosos coches, esa es la verdadera belleza. Dejando las coñas de lado, lo cierto es que si hace unos años me hablan de que la saga llegaría a las seis entregas (y una ya firmada séptima entrega, para la que además ésta deja la puerta abierta), sólo pensaría en la extrema pereza que me daría plantarme a verlas. Y es que tras una primera entrega bastante aceptable y entretenida, con la segunda las ideas se empezaron a acabar cayendo en el mayor de los ridículos, dejando claro que sí, sólo importaban los bíceps y los coches. Las cosas se confirmaban con una tercera entrega que era directamente un bodrio, al nivel de la recientemente estrenada película española, Combustión.

Pero algo empezó a cambiar de cara a la cuarta entrega, Paul Walker y Vin Diesel vieron que su carrera no iba a evolucionar mucho más, así que decidieron volver a la saga. La química entre los dos y especialmente el carisma del último, hicieron que la película respirase un poco en comparación con sus predecesoras. Por primera vez no eran las carreras las protagonistas de la película, si no que la película decidió virar hacia el cine de acción.  El cambio fue sin lugar a dudas un acierto, como se pudo ver en una quinta entrega, que lejos del espíritu de la primera entrega, se volvía en una película de acción absolutamente loca y disparatada, las ideas volvían a aparecer, y la diversión era incesante. Se podría alejar de la primera película, pero acertaba por completo al entregar una desenfrenada diversión, un producto de consumo rápido, tan disfrutable como olvidable. Ideal para una temporada estival en la que las neuronas comienzan a abrasarse, para el recuerdo dejaba incluso logradas escenas de acción, como el asalto que acaba con un disparado salto al vacío o la persecución arrastrando una gran cámara acorazada, demostraban que el lavado de cara que había recibido la saga era completamente positivo, y además el fichaje de Dwayne Johnson para el reparto era un movimiento muy acertado.

Tan bien le sentó el cambio a la saga, que no sólo esta sexta entrega no llega con síntomas de agotamiento, si no que ya desde fuera resulta un producto atractivo para quien no busque más que un frenético entretenimiento lleno de testorena. Y cumple, cumple tanto que podríamos decir incluso que en esta entrega A todo Gas se ha convertida en la versión “cani” de Los Mercenarios, porque sigue el camino de la anterior, y se supera a sí misma. Resulta más divertida, la acción es más incesante, las fantasmadas se duplican al cubo hasta momentos que incluso generan la ovación del respetable, como la salida de un tanque que genera una demencial carrera por una autopista, acabando, por un imposible, realmente estúpido y alocado salto entre vías. En una nueva entrega, en la que además nuestros protagonistas, por primera vez no son los delincuentes (aunque sea obviamente con buenos propósitos), si no que tras instalarse a unas Islas Canarias en las que se supone que no existe la extradición, el agente Hobbs contactará con ellos para que les ayude a capturar un peligroso grupo criminal que planea un atentado a nivel mundial. Por supuesto no será fácil convencerles, pero cuando descubra que en esa banda existe un fantasma del pasado, los de Toretto no dudaran en poner de nuevo las manos sobre el volante.

Dejen que sus neuronas se apaguen al sonido de los motores, no busquen lógica, no busquen material de calidad, porque Fast & Furious 6 carece de ello al igual que todas las entregas de la saga. Dejen las gafas de pasta en casa, y esta vez póngase las de sol, y simplemente limítense a disfrutar como si de una excursión al parque de atracciones se tratará. Poco importa las pegas que se le puedan poner a la película, que son muchas, no busca ser un gran producto, simplemente una de las películas más entretenidas de este verano, y desde luego lo han conseguido. Así que con Sonia y Selena pongámonos a bailar toda la noche al rugir de los motores. ¿Lo oyen? Es el sonido de la séptima entrega que ya nos acecha, y tras la sorpresita que la película nos deja al final, sólo puedo decir, que quiero más adrenalina.

Título Original: Fast & Furious 6 Director: Justin Lin Guión: Chris Morgan Música: Lucas Vidal Fotografía: Stephen F. Windon Interpretes: Vin Diesel, Dwayne “The Rock” Johnson, Gina Carano, Michelle Rodriguez, Paul Walker, Luke Evans, Jordana Brewster, Elsa Pataky, Sung Kang, Gal Gadot, Ludacris, Tyrese Gibson Distribuidora: Universal Fecha de Estreno: 24/05/2013