Hubo un momento en el que pensamos que Andrew Niccol iba a ser uno de los nombres más importantes en la ciencia ficción de los años venideros. No era para menos, su impresionante debut con la maravillosa Gattaca, además del fantástico libreto que firmó para El Show de Truman, nos dejaban entrever a un tipo que no sólo tenía grandes ideas, si no que además, sabía plantearlas de forma inmejorables en pantalla. Pero según su carrera avanzaba dejó entrever que era flor de un día, S1M0N3 era una película horrible, cuyo único interés radicaba si realmente habían diseñado a ese personaje para la película, para mayor desgracia del director, aunque procuró mantener el secreto hasta el final, semanas antes del estreno se desveló el pastel. Incluso en In Time podíamos observar que seguía teniendo ideas magníficas, es más, posiblemente la premisa de In Time sea de las más interesantes que nos ha dejado la ciencia ficción en los últimos años, la desgracia era que se quedaba ahí, y tras un interesante comienzo, mostraba una terrible ineptitud a la hora de desarrollar la historia. In Time pasaba de ser una historia de lo más interesante a convertirse en una suerte de Bonnie y Clyde distópica con el mismo alma que un capítulo de Sensación de Vivir.

Ahora, por primera vez, Niccol no parte de un guión original (¿agotamiento de ideas?) si no que adapta una novela de Stephanie Meyer, la autora de Crepúsculo. Y ahí está, no cabe duda de que la obra de Meyer es algo constante, algo que no defraudara a los fans, porque The Host resulta incluso más rancia que su saga crepuscular, por que los elementos son los mismos con algunos pequeños matices. Niccol consciente de esto, incluso transmite la fría puesta en escena que tenía las adaptaciones de Crepúsculo a su película, una frialdad austera, sin alma, que desde luego no beneficia a la película. The Host nos sitúa a un futuro dónde por fin la tierra ha vuelto a estar sana, claro que para ello los seres humanos han desaparecido y han sido invadidos por una especie extraterrestre que toman su cuerpo. Son poco los seres humanos que quedan, formando una resistencia y ocultándose de estos alienígenas para que no tomen sus cuerpos. Cuando a Melanie le sea insertado uno de estos alienígenas se resistirá a irse de su cuerpo, creando un vínculo con su nuevo huésped y huyendo junto a una de las últimas colonias de humanos que crean para ayudarles a retomar su planeta.

Por supuesto, en lo que la película está más preocupada de mostrar, no es en esa lucha de humanos contra alienígenas, en las que por supuesto, hasta los más malos, son completamente bondadosos. Si no en la apasionada historia de amor de esta chica, el hecho de que haya dos personalidades distintas cohabitando en el cuerpo de Melanie, da la excusa perfecta para montar uno de los tríos (o cuartetos) amorosos más vergonzosos de los últimos tiempos. Así, mientras nuestra protagonista humana tratará de convencer a su gran amor de que sigue siendo ella misma, su parte alienígena se enamorará de otro muchacho, que al igual que el otro se tira con la misma cara de pasmado toda la película. Todos los conflictos, y también la forma de solucionarlos llegará a través de amorosos besos, que también nos desvelaran disparatadas discusiones dentro de la cabeza de la protagonista. Mientras todo esto pasa, el bueno de William Hurt pasará por allí, pensando en lo que fue su carrera durante los años 80 y planteándose que es lo que ha hecho mal durante todo este tiempo para terminar en un producto tan insípido como éste culebrón alienígena para adolescentes.

Si algo hay que alabarle a la producción es que pese a sus dos horas de duración, entre multitud de carcajadas que se producen de manera no deseada, si consigue ser realmente entretenida, aunque nunca despierte verdadero en el espectador por el devenir de sus protagonistas. Un lamentable espectáculo que podríamos definir como algo así como una nueva versión de La Invasión de los Ladrones de Cuerpos para las lectoras de la Superpop. No parece que el Andrew Niccol de sus inicios tenga intención de volver a aparecer, primero desapareció su arte en la ejecución, ahora también las ideas escasean, y el filón de la nueva Corin Tellado para adolescentes es algo demasiado irresistible para que Hollywood se resista a sus ideas. Tendremos más romances insípidos entre adolescentes de distintas especies mientras esta señora siga escribiendo, y es que Hollywood ha encontrado en ella su nueva gallina de los huevos de oro.

Título Original: The Host Director: Andrew Niccol Guión: Andrew Niccol Música: Antonio Pinto Fotografía: Roberto Schaefer Interpetes: Saoirse Ronan, Jake Abel, Diane Kruger, William Hurt, Frances Fisher, Max Irons, Chandler Canterbury, Boyd Holbrook Distribuidora: DeAPlaneta Fecha de Estreno: 22/03/2013