Como fan del subgénero de robos y ladrones, me ha resultado especialmente sorprendente descubrir cómo todavía hay puntos de partida que me son totalmente desconocidos y que sirven como eje central de un muy bien armado drama de intriga sobre un afinador de pianos con un gran corazón y un talento oculto con un sin fin de posibilidades exitosas.
El debut en el largometraje de ficción de Daniel Roher, director ganador del Oscar a mejor documental por Navalny, es un elegante thriller dramático con esencia de película británica clásica, que se redescubre así misma y a su público como un solvente producto comercial y perfectamente construido para profundizar en sus maravillosos personajes dotando al film de un carisma y ternura muy inusual en este tipo de trabajos. Un talento único nos cuenta la interesante historia de Niki White, un afinador de pianos que trabaja mano a mano con su mentor y padrino, a quien le une una estrecha relación y que tiene una peculiaridad que le hace especialmente válido para su trabajo, poseo eso que se conoce como “oído absoluto”, una rara condición que le provoca percibir los sonidos a un volumen exageradamente alto y que accidentalmente descubrirá cómo es especialmente útil para abrir cajas fuertes.

La premisa ya de por sí es lo suficientemente interesante para captar la atención, pero además la elección del reparto es un total acierto. El carismático Leo Woodall se mete en la piel de este atractivo joven de alma cándida y gran talento, mientras que su padrino y amigo Harry Horowitz, está interpretado por el legendario Dustin Hoffman. Un talento único narra el día a día de Niki preparándose para asumir el relevo generacional de la pequeña empresa de Harry, quien está cada vez más afectado por una enfermedad y su avanzada edad. Pero un día casi por accidente su vida cambia radicalmente. Mientras afina un piano en una mansión de lujo, descubre a un grupo de ladrones que forman una banda organizada de crimen que le obligan a unirse a ellos para abrir cajas fuertes, a partir de aquí la vida del joven se complica y se ve sumida en una espiral de caos y violencia que entronca directamente con la aparición de Ruthie, una talentosa concertista de piano interpretada por Havana Rose Liu que despierta por primera vez el interés romántico de Niki y comienzan un prometedor idilio.
Un talento único tiene la solemnidad de un thriller adulto de personajes bien escritos, mientras que a su vez es también un entretenido ejercicio de juego de ladrones, que logra mantener una tensión eficaz hasta el desenlace, con el añadido de unas muy buenas interpretaciones gracias a la química del reparto y a la total entrega de un Leo Woodall con cada vez más madera de estrella. Una recomendable película que tiene regusto a clásico, sobre un afinador de pianos con un talento increíble, que te hará replantearte qué harías tú de poder tener semejante don. Un talento único resulta tan entretenida como interesante y uno de sus más destacados aciertos reside en su capacidad para ponerle alma a la historia a través de unas emociones reales y nos impulsos con los que es francamente fácil verse representado dentro de las posibilidades que se contemplan al fusionar el drama familiar con el thriller. Una pequeña gran sorpresa
Título original: Tuner Director: Daniel Roher Guión: Robert Ramsey, Daniel Roher Fotografía: Lowell A. Meyer Música: Marius De Vries, Will Bates Reparto: Leo Woodall, Dustin Hoffman, Havana Rose Liu, Lior Raz, Tovah Feldshuh, Nissan Sakira, Gil Cohen, Jean Reno, C. S. Lee Distribuidora: Diamond Films Fecha de estreno: 12/06/2026

