Si hay algo que le gusta a Hollywood es hacer musicales de todo. En ocasiones el paso al musical de ciertas películas no funciona porque el material de base no te pide canciones, pero en cambio otras parecen haber nacido para ser musicales y El beso de la mujer araña es una de esas raras excepciones a las que el salto al musical les sienta como un guante.
En 1985 el mundo quedó fascinado por una película brasileña dirigida por Héctor Babenco y protagonizada por los desaparecidos Willian Hurt y Raúl Juliá y la magnética Sonia Braga. El film era El beso de la mujer araña, una adaptación de la novela homónima de Manuel Puig que le valió a William Hurt el premio a la mejor interpretación masculina del festival de Cannes y el Oscar, así como el Bafta y un sin fin de más premios. Un tiempo después la premiada película llegó a Broadway en forma de musical original y un poco después fueron los amigos y ganadores del Oscar Ben Affleck y Mat Damon quienes optaron por producir su versión para la gran pantalla, justo después de que Ben y Jennifer Lopez pasasen por el altar. Asegurándose así no solo el papel más atractivo de la producción para la Diva todoterreno, sino también lo que apuntaba a ser el perfecto vehículo para llegar a los Oscars, después de todo la película original lo había hecho y para esta adaptación habían contratado a nada más y nada menos que Bill Condon, director de Dreamgirls y el live action de La bella y la bestia. Todo parecían buenas decisiones y en gran medida así fue, pero la acogida tibia de la vistosa producción hizo que irremediablemente acabará por ser un fracaso comercial al que lamentablemente la temporada de premios no respaldó, dejando al film en lo que se conoce como en tierra de nadie.

El beso de la mujer araña llega al fín a nuestras pantallas pese a su desafortunado arranque, para demostrar sobre todo dos cosas: que verdaderamente el musical le sienta francamente bien al libreto original y que Jennifer Lopez posiblemente sea una de las actrices que peor y más injusta consideración hayan tenido recientemente por la Academia de los Oscars. La película cuenta la historia de Valentín, un preso político de la dictadura argentina que comparte celda con Molina, un escaparatista homosexual condenado por escándalo público. Irremediablemente y sin que nadie lo esperase, surge entre ellos un precioso vínculo que acaba por desembocar en una vibrante historia de amor que sucede mientras Molina le relata escena a escena su película favorita del viejo Hollywood, un vibrante musical protagonizado por su diva favorita, Ingrid Luna.
A medida que revisitan cada una de las enigmáticas escenas del musical, Molina ayuda a Valentín a evadirse de lo que les rodea y a escapar a un mundo más bonito y más amable, de esos que solo se ven en las películas clásicas.

El beso de la mujer araña es la historia de una amistad que se transforma en un amor prohibido y de cómo el cine es el perfecto agujero de madriguera para entrar en el País de las Maravillas y huir de la realidad. Un artilugio que encaja más que bien en las manos de Bill Condon, un director caracterizado por la opulencia y el brillo de sus producciones, a caballo entre lo kitsch y lo fabuloso. Alguien que entiende perfectamente el material a adaptar y que logra un sensacional contraste visual, narrativo y artistico, que confrontan el drama carcelario de color gris derprimente, con el sensacional colorinchí del celulodide cuando dan el salto al musical favorito de Molina. Una producción que ahora vive en su cabeza confundiendo realidad y ficción y que se rinde ante los pies de una sugestiva e hipnótica Jennifer Lopez, que se contonea con una arrebatadora presencia en pantalla como solo son capaces de emanar muy pocas estrellas.
El prometedor Tonatiuh Elizarraraz da vida a Molina arrasando en pantalla con un personaje que se debate entre la masculinidad impuesta de su género biológico y su feminidad intrínseca, por la que su compañero se deja seducir hasta el final. Valentín está interpretado por un esmerado Diego Luna, que a pesar de sus muchos esfuerzos interpretativos, no consigue transmitir la fuerza e imponencia que quizá pedía el personaje. Siendo cómo no, Jennifer Lopez la que acaba por captar todas las miradas en un personaje para el que pareciera haber nacido para interpretar.

El beso de la mujer araña no solo salva los muebles en su salto al cine musical, sino que también sorprende a la hora de abordar la adaptación de un relato valiente y desprejuiciado, que acaba por convertirse en un memorable drama LGTB, así como un hermoso manifiesto en favor de la tan necesaria libertad. Una película sorprendente y llena de energía que aunque tenga algunos problemas quizá de ritmo o en la no muy acertada elección del galán protagonista, funciona de principio a fin.
Título original: Kiss of the Spider Woman Director: Bill Condon Guión: Bill Condon Fotografía: Tobias A. Schliessler Música: John Kander Reparto: Jennifer Lopez, Diego Luna, Tonatiuh Elizarraraz, Bruno Bichir Distribuidora: Sony Pictures Fecha de estreno: 15/05/2026
