Scream 7 – Regreso a casa | La Cabecita

Kevin Williamson, padre de la criatura (con permiso de Wes Craven que en Gloria esté) ha regresado al cine para reconducir un proyecto que parecía destinado a no poder verse. Desde que debutara en 1996 como célebre guionista de Scream y Sé lo que hicisteis el último verano, sólo se había puesto detrás de las cámaras para dirigir en una ocasión, con la excelente y divertida Secuestrando a la Srta. Tingle (1999) y ha hecho falta una polémica de dimensiones insólitas, para que dirija su segunda película. Una película que objetivamente no podía estar en mejores manos y en la que hace, lo que tiene que hacer, por poner el foco (al fin) en la verdadera protagonista de la saga Sidney Prescott. Porque si Ghostface es la marca visible de las películas, Sidney (Neve Campbell) es la cara y el alma de ellas.

Scream 7 supone, literalmente un regreso a casa con su protagonista y con una nueva trama que desentierra el pasado de Sidney y Gale Weathers, para conmemorar morbosamente el treinta aniversario de los crímenes originales de la matanza de Woodsboro. Ahora no hay nuevas distracciones, ni personajes corales que diversifiquen los sucesos, ésta entrega se centra en Sidney. En lo que ha ocurrido en su vida durante estos últimos años y en cómo su nueva vida vuelve a estar amenazada por un fantasma del pasado, que se niega a darle respiro a ella o a su familia, en especial a su hija adolescente Tatum (Isabel May) que casualmente tiene la misma edad que su madre cuando empezó su pesadilla ya tiempo atrás. Ahora, lo que parecía una apacible vida en un pequeño pueblo, se verá sacudido por una oleada de salvajes crímenes, que re imaginan sádicamente unas muertes de una manera, hasta ahora nunca vista en una franquicia de nada más y nada menos que siete entregas.

Por el camino quedan pocas, o casi ninguna alusión a lo ocurrido en las dos anteriores entregas, a excepción por supuesto de los protagonistas originales que ya no están pero siguen presentes, y a los dos mejores personajes de la nueva generación, como son los encantadores mellizos Meeks-Martín, sobrinos del tío Randy original e interpretados por Jasmin Savoy Brown y Mason Gooding. El nuevo tablero de juego está en un remoto pueblo, en donde todos se darán cita para tratar de ayudar a la final girl más importante del cine contemporáneo, a vérselas cara a cara con un pasado que siempre regresa. Kevin Williamson deja un lado su característico estilo metacinematográfico marca registrada de la casa, para explotar más su lado existencialista (que le hizo tan popular en la serie adolescente Dawson crece) para crear una historia de personajes, en la que supone la secuela con mejor desarrollo emocional de los protagonistas, desde las dos épicas primeras entregas.

Scream 7 además de ser una película que se recrea (maravillosamente) en la nostalgia, es también una película sensacionalmente vibrante, que pone toda la carne en el asador a la hora de coreografiar persecuciones como hace años que no veíamos, a la vez que ahonda en el trauma de sus protagonista, dejando la comedia a un lado y poniendo en valor algo tan necesario como la salud mental y sus consecuencias sociales. Es cierto que el planteamiento de esta nueva entrega puede pecar de una sobriedad clásica, que entronca descaradamente con el tono de las dos entregas anteriores, sobre todo y en particular con la sexta, que se desarrollaba en NY e iba como un tiro de principio a fin sin dar tregua al espectador.  Mientras que aquí ahora las cosas suceden a otro ritmo, pero cuando tiene que ponerse inquietante, lo hace recuperando el terror primigenio de la franquicia, superando las expectativas.

Sidney Prescott es quizá, uno de los personajes que más ha calado en el imaginario colectivo de toda una generación, que a mediados de los 90, encontró en ella a un referente con el que crecer, viéndose en un espejo que se ha mantenido maravillosamente intacto y lustroso a lo largo de treinta sensacionales años y siete entregas, de entre las cuales no hay ni una sola mala. Algo que ya quisieran poder decir otras sagas de terror y de cine, aunque no sean necesariamente de género. Porque la consolidación creada en torno al legado inicial, es realmente emocionante y de una calidad cinematográfica envidiable, que aún hoy, sigue creando estilo y escuela, básicamente dado porque algunos clásicos nunca mueren, solo se reinventan y en eso Scream es la alumna aventajada de la clase.

Scream 7 se comporta como la secuela arquetípica en el mejor sentido de su expresión y rinde el merecido tributo a sus supervivientes y a su enigmático pasado. Pero es una película que no oculta para nada sus intenciones y de que sus personajes dialoguen y combatan con su trauma. Es una emocionante película de terror en la tradición del slasher perfecto, pero sobre todo y por encima de todo, es una película sobre el duelo y el peso generacional, que supone heredar el trauma. Algo hasta ahora solo reflejado, quizá, en la sensacional Halloween H20, film que curiosamente resulta muy referenciado en fondo y forma (estética) en esta película, ya que es bien sabido por todos, que Halloween, siempre fue la película favorita del bueno de Kevin Williamson y a él le permitimos todo, pues faltaría más.

Título original: Scream 7 Director: Kevin Williamson Guión: Guy Busick Fotografía: Ramsey Nickell Música: Marco Beltrami Reparto: Neve Campbell, Courteney Cox, Mason Gooding, Jasmin Savoy Brown, David Arquette, Matthew Lillard, Scott Foley, Joel McHale, Isabel May, Mckenna Grace, Anna Camp, Celeste O’Connor, Michelle Randolph, Jimmy Tatro, Asa Germann, Sam Rechner, Ethan Embry, Tim Simons, Mark Consuelos Distribuidora: Paranount Pictures Fecha de estreno: 27/02/2026