Perdida – De cómo el mundo se va a tomar por culo | La Cabecita

Perdida_01828cc

Hace ahora cuatro años que David Ficher nos sorprendió a todos cuando filmó la gran piedra angular de su filmografía. No nos sorprendió por hacer una gran película (la carrera de Fincher está repleta de grandes hitos), una de las más grandes de los últimos años, sino porque de repente cambiaba por completo de registro para mostrar su lado más humanista. La red social era un retrato terrible, desolador, pero absolutamente certero de la sociedad del siglo XXI. El análisis realizado por Fincher, con la excusa de un biopic, alejado por completo de la estructura tradicional del género, del creador de la web Facebook, Mark Zuckerberg, no era más que una mera y simple excusa para retratar a una juventud solitaria e inadaptada, que cree tener el mundo en sus manos sin necesitar a nadie a su alrededor… Hasta esa escena final, una de las más maravillosas que jamás se han filmado. Pero, ¿era realmente este análisis sobre la sociopatía como algo extendido a la sociedad algo nuevo en la filmografía del director? Por supuesto que no, ahí está Se7en y ese perfecto análisis de la maldad humana a manos de un asesino capaz de mover los hilos a su antojo en otro antológico tramo final firmado por el realizador. El trastorno disociativo que mostraba El club de la lucha, o de nuevo, un análisis sobre el mal y la semilla que éste es capaz de plantar, con ese asesino ausente de Zodiac, que bien podría ser el prólogo de lo que la carrera de Fincher se convertiría a partir de la llegada de La red social.

Me gusta considerar a Los hombres que no amaban a las mujeres como una secuela lógica de aquella película sobre Zuckerberg, al fin y al cabo, la forma de construir a Lisbeth Salander era la misma que a Zuckerberg, dos personajes que se daban la mano, hermanados, dos sociópatas inadaptados que eran una pieza incapaz de encajar en un mundo, que o bien no comprendían, o bien, no estaba preparado para ellos. La muestra de las piezas de una sociedad que vive un momento bajo y ruin. Y Perdida, es precisamente la continuación de esa teoría, o al fin y al cabo, la forma que tiene Fincher de continuar su tesis de cómo el mundo se va a tomar por saco. Puedo entender a la perfección lo que atrajo a David Fincher de la entretenida novela de Gyllian Flynn. Ésta es un juego de giros divertidísimos, con una sorpresa a mitad del libro que parece heredera directa de Vértigo. Pero no era ahí dónde Fincher quería indagar en la historia de este hombre que parece culpable de la desaparición de su esposa, sino sobre los interesantes apuntes que deja ésta sobre el matrimonio, y también sobre el poder de los medios en la sociedad actual para manejar una historia a su antojo.

maxresdefault

Porque eso es Perdida, un análisis cuidado del matrimonio de la manera más desesperanzadora, como máxima institución de unión que muestra el declive de una sociedad en la que los seres humanos viven encerrados en sus propias mentiras de un mundo idílico sin importar las consecuencias de sus acciones, por mucho que éstas pongan a prueba a los seres queridos (si es que realmente el hombre es capaz de amar alguien más que a sí mismo, otra de las grande peyorativas que se plantea el realizador). Así, los dos protagonistas se verán encerrados en un juego psicológico completamente perverso, en el que Fincher, sabe cómo usar perfectamente esas sorpresas, que como diría Hitchcock, no dejes que se las cuenten, para sorprender continuamente al espectador, pero sabe hacerlo con la suficiente maña como para que el hecho de conocerlas no lastre la experiencia, siendo simplemente un complemento más de un thriller cuidado e inteligente, donde la mayor baza está en la forma de ser de sus personajes. En intentar entender su incompresible manera de actuar, dónde Fincher decide además labrar un thriller realmente divertido, más cercano a lo que hiciera Adrian Lyne en los 90, que lo que pudiera haber hecho el maestro del suspense, a sabiendas de que ceder todo al suspense, habría sido una apuesta mucho menos acertada.

Pero hay mucho más en Perdida que ese terrible análisis sobre el matrimonio, al cual presenta como una institución terrorífica, posicionándola como algo así como la cima del cine antirromántico. Y es, tal y como apuntábamos anteriormente, el perfecto examen al que somete el terrible poder de los medios de comunicación, estos son presentados como el poder manipulador del pueblo, capaces de desviar una investigación policial a su antojo, representado en su máxima extensión en esa casi caricaturizado personaje de Ellen Abbott, en el que pese a su complemento satírico, realmente no se encuentra demasiado lejos de realidad.

hr_Gone_Girl_20

Pero de la misma que hay que alabar a Fincher el exquisito trato que le da al material con el que trabaja, buscando además siempre el material perfecto para él (no es de extrañar que lleve tiempo sin trabajar con un guión original) y juntándose con guionistas que sepan darle el enfoque acertado, como hace aquí, con la misma escritora del libro Gyllian Flynn, que aunque pese a la fidelidad de la adaptación, sabe ahondar en temas que en el libro se quedaban más cojos en pos del entretenimiento, hay que alabar al realizador la perfección de la formalidad de la película. Y es que Fincher es uno de los mayores perfeccionistas del cine actual, se vuelve a ver en cada plano de la película, perfectamente medido, estudiado, creando una atmósfera realmente tenebrosa, donde de nuevo la exquisita banda sonora de Trent Reznor y Atticus Ross vuelve a ser un factor clave, aunque en esta ocasión se presente de una forma mucho más invisible y menos constante, pero que está usando con un perfecto acierto milimétrico. Y por supuesto su reparto, empezando por un Ben Affleck que encuentra en este hombre frío e imperturbable el papel de su vida y sobre todo una desmadrada Rosamund Pike que encarna a la perfección a la actualización de esa femme fatale adaptada al mundo 2.0.

gone-girl-df-04280_04333_comp_rgb

Sí, no cabe duda, Perdida es una nueva magistral película de David Fincher. Un thriller distinto, despiadado y divertido que no dejará de sorprender al espectador. Pero es sobre todo un nuevo grito de ese director que parece tener el propósito de convencernos de que si no hacemos algo por cambiar el mundo se va a ir a la mierda, formando junto a La red social y Los hombres que no amaban a las mujeres una trilogía de lujo, al que acompaña el prólogo que supondría Zodiac, que merece ser examinada y estudiada. Pero no nos olvidemos del divertimento, así que por favor, no dejen que se la cuenten.

Ficha técnica:

Título original: Gone Girl Director: David Fincher Guión: Gillian Flynn Música: Trent Reznor, Atticus Ross Fotografía: Jeff Cronenweth Reparto: Ben Affleck, Rosamund Pike, Neil Patrick Harris, Tyler Perry, Kim Dickens, Patrick Fugit, Carrie Coon, Missi Pyle, Kathleen Rose Perkins, Scoot McNairy, Sela Ward, Emily Ratajkowski, Lee Norris Distribuidora: Fox Fecha de estreno: 10/10/2014