El universo cinematográfico que ha creado Marvel es de los acontecimientos más relevantes que le ha ocurrido a las superproducciones hollywoodienses en las últimas décadas. Lo que han conseguido construir, película a película, es un entramado en el que parece que a estas alturas cualquier cosa va a funcionar. Esto nos está trayendo buenas noticias, como fue aquella primera entrega de Guardianes de la galaxia que se alejaba de las historias superheróicas de la marca hasta la fecha y exploraba el espacio en busca de aventuras, pero también nos está dejando, para el que escribe estas líneas, filmes de un esquema que ya empieza a ser cansino: ahí está Doctor Extraño, con tantos puntos en común con Iron Man y con nada que ofrecer (más allá de efectos especiales) que te hace preguntarte si en Marvel cada vez se preocupan menos por hacer películas realmente nuevas. Ahora nos llega Guardianes de la Galaxia: Vol. 2, la esperada secuela en la que esta banda se mete en un lío aún mayor con la intención de aportar un pequeño soplo de aire fresco.

Esta segunda parte está muy preocupada por contentar a la gente que vaya buscando lo mismo que en la primera pero a mayor escala. Si en la anterior había bastantes escenas de acción, aquí hay muchas; si en aquella había chistes, aquí hay más; y como vieron que lo de seleccionar canciones en orden de adornar la mitología del grupo funcionaba, ahora son aún más conscientes de ello y hacen referencias de forma continua (algo que se deja patente ya en los créditos iniciales). Y no lo veo mal: es una secuela que quiere ampliar horizontes, y es justo lo que hace. Mientras que en la primera se nos presentaba a cada personaje y se desarrollaba una historia clásica en la que había que derrotar a un villano, en la segunda parte todo es más personal, teniendo en el punto de mira el tema de la familia. Ahí es donde entra el personaje interpretado por Kurt Russell, que aparece para desequilibrar las andanzas de los Guardianes en general y de Star-Lord en particular (un Chris Pratt al que se le da de lujo hacer este tipo de papeles y que está tan carismático como en la anterior).

Estas ganas de profundizar más en las relaciones entre personajes y en ampliar la escala de absolutamente todo se acaba convirtiendo en el punto fuerte y flojo de esta secuela. Por un lado, el grupo vuelve a funcionar a la perfección, aprovechando que ya les conocemos y ampliando subtramas como la relación de Gamora y su hermana, que resulta de los más interesante; no dejan de ser los personajes que tan bien funcionaron y, quitando la nueva forma de Groot, todo sigue en su sitio, pero se nota la intención de no convertirse en una copia de la primera en este sentido. Hablando de Groot, me parece un añadido agradable; y no lo digo porque visualmente tenga carisma (el hecho de que sea adorable es relevante más para vender muñecos que para el desarrollo interno de la película, ya que solo se hace referencia a ello en un par de ocasiones), sino porque la película lo utiliza para diferentes escenarios en los que tiene sentido que exista un personaje de esas dimensiones. Además, no abusan demasiado del síndrome “personaje adorable de Pixar”, que solo están ahí por lo monos que son; algo de eso tiene este Baby Groot, pero nunca se hace pesado.

En cualquier caso, digo que estas nuevas pretensiones también le juegan una mala pasada porque la estructura del guion no está tan afinada como debería. La película tiene intención de estar siempre arriba, de llevarte de un lado a otro con el frenesí habitual de este tipo de cine y que, en definitiva, el ritmo no pare. Sin embargo, en la mitad de la historia hay un valle enorme en el que el ritmo se diluye y se acaba volviendo algo pesado. Por suerte no es sangrante en cuanto a minutos, y el segundo punto de giro no tarda en llegar para poner todo de nuevo en marcha, pero queda la sensación de que las escenas de acción no están del todo bien situadas, especialmente en un inicio en el que no te dan ni un respiro y quizá hacía falta pararse para ver hacia dónde nos estaban conduciendo. El hecho de contar con dos narraciones paralelas a lo largo de la mayoría de la película acaba beneficiando a que no se vaya de las manos, pero al final llega lo inevitable: la gran batalla que, al tener la obligación de ser más grande en todo, acaba cayendo en lo rutinario. Tiene algún momento gracioso y el uso del fuera de campo me resulta interesante (la escena entre Rocket y Groot, por ejemplo), pero si algo tenía su predecesora es que acababa con ese baile que, gustando o no, era algo diferente e inesperado; esta secuela acaba como cualquier película de acción, siendo totalmente previsible y forzando demasiado el intento por ser emotiva. Por no hablar de cinco escenas post-créditos de las cuales tres son chistes y las otras dos promesas para ya la confirmada tercera entrega de la que también se hará cargo James Gunn.

Imagino que todo el que haya llegado hasta aquí se estará preguntando si entonces Guardianes de la galaxia: Vol. 2 es mejor que la primera. Para mí no. A veces menos es más, y aunque la original no tenía tantos conflictos ni trucos visuales, me parece más redonda y diferente a lo habitual en la marca. Porque al final esta segunda parte de Guardianes no deja de ser lo mismo de siempre, un esquema que están explotando hasta el extremo; con más carisma que otros, con más encanto y haciendo que funcione a través del humor, pues que no quepa dudas de que este Volumen 2 es un buen blockbuster, pero sin acabar de desligarse de ese hilo que une todo. Formar parte de un universo compartido parece que impida diferenciarse del resto, y aún así, Guardianes es lo más distinto que ha hecho Marvel hasta la fecha, ya solo sea por tomarse incluso menos en serio que sus compañeros de fatigas.

Título original: Guardians of Galaxy Vol.2 Director: James Gunn Guión: James Gunn Música: Tyler Bates Fotografía: Wolfgang Thaler Reparto:    Chris Pratt, Zoe Saldana, Dave Bautista, Bradley Cooper, Vin Diesel,Michael Rooker, Karen Gillan, Kurt Russell, Glenn Close, Sylvester Stallone,Elizabeth Debicki Distribuidora: Walt Disney Pictures Fecha de estreno:  28/04/2017