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Fue la revista National Lampoon una de las claves de la comedia americana de los años 80. El éxito de Desmadre a la americana a finales de los 70 llevó a la compañía a producir más películas basadas en los textos de su revista. Fue en el año 1983 cuando conseguirían uno de sus mayores éxitos, para ello se juntaron tres de los nombres que más tendrían que decir durante dicha década. La película estaba basado en un texto firmado por John Hughes llamado Vacation ’78, el que más tarde dirigiese obras magnas como El club de los cinco o Todo en un día fue también el encargado de firmar el guión. La dirección cayó en las manos de Harold Ramis, que ya había debutado con gran éxito dirigiendo El club de los chalados. En aquella misma ya trabajó con Chevy Chase, que tras salir de las filas de Saturday Night Light, empezaba a forjarse su carrera en el cine. De este fantástico trío de genios salió la estupenda Las vacaciones de una chiflada familia americana, la película fue un éxito rotundo que dio pie a numerosas secuelas (la única que vale la pena recordar es la segunda parte Las vacaciones europeas de una chiflada familia americana), y por supuesto sirvió también para lanzar a la fama a tres hombres que acabarían escribiendo su nombre en letras de oro dentro de la comedia estadounidense.

Los guionistas John Francis Daley (al que pudimos ver hace años en la serie Freaks and geeks) y Jonathan Goldstein debutan en la gran pantalla trayendo ahora una especie de puesta al día de la original. Para escapar de las fauces del remake esa palabra tan denostada, pero sin alejarse demasiado del concepto, deciden ceder el protagonismo al que fuera hijo de Chevy Chase en la primera entrega. Rusty, que en la original fuese interpretado por el icono ochentero Anthony Michael Hall en uno de sus primeros papeles, pasa ahora a ser Ed Helms que ante el hastío de su mujer ante la repetición de las mismas vacaciones un año tras otro, decide emular el viaje que hace treinta años hiciera su padre y a travesar todo el país para llevar a toda su familia a Walley World.

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No cabe duda de que los directores conocen a la obra a la que se acercan y le procesan un especial cariño. Buena muestra de ello está en los cuidados detalles de la película que podemos ver desde el principio, como el hecho de comenzar con el Holiday Road de Lindsey Buckingham, o el metachiste a la hora de plantear el viaje en el que aunque dan por hecho que gran parte de su audiencia, mucho más joven, ni siquiera conocerán la obra original. Eso no es problema a la hora de rellenar la película de múltiples guiños, cosa que el espectador que ha disfrutado de la película de Ramis agradecerá. El problema es que más allá de estos guiños, parece que no han acabado de entender el mensaje que residía en aquella, o al menos, que no han sabido actualizarlo. Las vacaciones de una chiflada familia americana era una comedia realmente cínica sobre la complicidad de la familia. Si bien, hablaba de la dificultad que tenía que esta permaneciese unida, pese a lo indispensable que esto resultaba. Lo hacía con cierto grado de amargura, de que sobre todo era una carga de la que había que tirar y que luchando contra todo, finalmente podía convertirse en una experiencia placentera. Este mensaje en cierta forma se sigue manteniendo aquí pero no deja de sentirse como algo mucho más light, menos salvaje, y finalmente mucho más almibarado.

Mucha culpa de esto la tiene la presencia del rol protagónico, pese al buen desempeño de Ed Helms, que junto a Christina Appegate es de lejos lo mejor de la película, su Rusty es completamente distinto al Clark que interpretaba Chevy Chase. Porque aunque ambos se encuentren movidos por las buenas intenciones y sean unos grandes patanes, en el fondo Clark era una persona realmente insufrible, cuyo propósito era realmente mucho más egoísta de lo que pretendía hacer parecer, y en el fondo, un ser bastante deleznable. Por el contrario, Rusty es demasiado bonachón, y esto provoca un fuerte choque con aquello que la película quiere plasmar, haciendo que no consiga llegar a buen puerto.

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Pese a todo esto, lo que no cabe duda es que Vacaciones es una comedia realmente divertida, manteniendo una construcción a base de gags conclusivos, uno más inspirados que otros, la película consigue recuperar un poco esa esencia salvaje y obscena del humor de los años ochenta que se encontraba predominada por el mal gusto. Es precisamente en esos momentos cuando la película resulta más disparatada, aunque por desgracia en múltiples ocasiones se vea lastrada por el intento de acercarse a un público más actual. Sí, estamos sin duda ante un buen homenaje a la mítica película de los ochenta, pero el resultado dista mucho del mostrado por aquel trío de ases que eran Hughes, Ramis y Chase. Quizá, el mayor problema de traer a la palestra una película como esta, sea la confirmación de que el humor es algo dependiente de su época. Si el público que no vivió el cine de los ochenta hoy es incapaz de entender aquel sentido del humor, el hecho de intentar maquillarlo para uno más actual hace que todo quede un poco en tierra de nadie.

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Ficha técnica:

Título original: Vacation Director: John Francis Daley, Jonathan M. Goldstein Guion: John Francis Daley, Jonathan M. Goldstein Música: Mark Mothersbaugh Fotografía: Barry Peterson Reparto: Ed Helms, Christina Applegate, Leslie Mann, Chris Hemsworth, Keegan-Michael Key, Charlie Day, Chevy Chase, Elizabeth Gillies, Beverly D’Angelo, Regina Hall Distribuidora: Warner Fecha de estreno: 21/08/2015