Los cines americanos se han puesto en pie de guerra contra los tráilers tan largos que se suelen exhibir últimamente. Aunque no es una norma obligatorio, han pedido a los estudios que no produzcan tráilers de más de dos minutos de duración. Esos que nos espanta a todos porque suelen contar las películas enteras.

En el comunicado que ha emitido la NATO (National Association of Theatre Owners) también se encuentra la norma de no exhibir carteles de películas hasta 150 días antes de su estreno, con el objetivo de no confundir a los espectadores anunciando películas para las que aún queda mucho para su estreno.

¿Será este el fin de las campañas de marketing tan cansinas a las que ya estamos acostumbrados? Esperemos que sí.