Incontrolable (I Swear) – Educación en valores | La Cabecita

La carrera de Kirk Jones era entre olvidable y terrible, pero al fin ha demostrado su buen hacer al cargo de una película en la que toma el mando por completo obteniendo un resultado más que notable. Incontrolable, es una conmovedora película social que recupera la esencia de las mejores feel good movies británicas, para dar el protagonismo que se merece a un tema del que hasta ahora se había hablado muy poco como es el Síndrome de Tourette. Un cometido que se autoimpone y que logra con creces poniendo además todo el corazón en ello.

La historia real de John Davidson es tan poderosa, que hace que está película sea un faro de luz para muchísima gente, a pesar de que no disimula de manera alguna la radiografía que le hace (en muchos sentidos) a Billy Elliot: Quiero bailar (Stephen Daldry, 2000), epítome de la mejor feel good británica de este siglo y de paso una muestra también del mejor cine social.

Kirk Jones, que venía de películas tan genéricas como Qué esperar cuando estás esperando, Todos están bien o la fallida secuela de Mi gran boda griega, recupera el control de su carrera con una formidable película de esas que consiguen hacer del cine, la mejor herramienta pedagógica para la educación en valores sin dejar de lado el elemento cinematográfico de la mejor calidad. Incontrolable, película de la que el propio Jones firma también el guión, narra la impresionante historia de superación de John Davidson, uno de los primeros casos documentados diagnosticado con el síndrome de Tourette a sus 15 años, un descubrimiento que se dio tras ser señalado como loco por sus compañeros -dos de sus principales síntomas son sus espasmos y su incontinencia con los insultos-, algo que le dio la oportunidad de ser tratado y lo más importante, de vivir dignamente con su enfermedad y salir adelante.

La cinta narra con un estupendo ritmo cómo de la noche a la mañana la vida de John dio un giro de 360 grados y se convirtió en otra persona. Incontrolable podría haberse quedado en otro biopic más, aspiracional y de manual, y aunque sí es cierto que gran parte de su esquema responde a otros films ejemplares del que toma bastante inspiración, el film logra alcanzar su propia personalidad como solo pueden hacerlo esas historias reales capaces de cambiar vidas. Gran parte del mérito de que esta película sea excepcional es de Robert Aramayo, su protagonista. Un joven actor que se hizo con dos premios Bafta gracias a su extraordinaria interpretación de John Davidson, un joven que aprendió a convivir con su enfermedad y se formó para poder llegar a convertirse en un referente para informar y formar a otras personas sobre su síndrome, dando voz y visibilidad a una comunidad que hasta el momento había sido totalmente ignorada por la sociedad.

Incontrolable fragmenta su poderosa historia a partir del momento en el que el pasado año 2019 la Reina Isabel II de Inglaterra condecoró con la medalla al mérito al John Davidson y desde ahí contar cómo fue el camino hasta entonces. Una preciosa película que hace del cine de superación una experiencia tan didáctica como emotiva, que debería verse en colegios e institutos y que nos recuerda que hay veces en la vida en la que por circunstancias no hay nada más fuerte que el afán de superación y el coraje de vivir, aunque el camino se haga realmente duro.

Una película llena de luz y optimismo capaz de arrancarte más de una carcajada y muchas, muchas sonrisas a pesar de ser una historia francamente dura. Un perfecto entretenimiento evocador y sanador para ver con la familia y entender por qué el joven Robert Aramayo es la revelación del cine británico.

Título original: I Swear Director: Kirk Jones Guión: Matthew Fogel Fotografía: Animación Música: Brian Tyler Reparto: Robert Aramayo, Peter Mullan, Maxine Peake, Shirley Henderson Distribuidora: Selecta Vision Fecha de estreno: 10/04/2026