Francotirador

  • Puede ser la última oportunidad de premiar a Eastwood. Aunque resulte difícil asumirlo, a su edad, es probable que a Clint Eastwood no le queden demasiadas películas por realizar. A mediados de los ochenta se le reconoció tardíamente en Europa y a principio de los 90 en Estados Unidos. Aún así, le ha dado tiempo a conseguir dos Oscar, y a tener otras dos películas nominadas a parte de ésta. Una tercera película de Eastwood consiguiendo el galardón a la Mejor película le pondría al nivel de los más grandes, y es que es una hazaña que tan sólo William Wyler pudo conseguir.
  • Es el gran éxito del año. Lleva recaudados la friolera de 309 millones de dólares. De entre todas las nominadas a cualquier categoría, tan solo Guardianes de la galaxia la supera… por ahora, porque es probable que la película de Eastwood la acabe superando en un par de semanas. Premiar a El francotirador, no es solo premiar a la película que ahora mismo está en boca de todos, sino premiar al gran éxito de la industria en este 2014.
  • Porque es la más clásica de todas las nominadas. Es algo que va inherente al propio Eastwood, él es el cineasta más clásico de Hollywood. Su película es una cinta bélica, ambientada en el último conflicto bélico y, sin embargo, no deja de ser un filme con tintes de western que irremediablemente recuerda al cine más fordiano. El francotirador es una película que demuestra que Hollywood puede seguir siendo clásico.
  • Para acallar las críticas que la tildan de fascista. Sería la mejor forma de dar en la cara a todos aquellos que no han dudado en tildar a la película de fascista, gente que incluso dentro del espectáculo como Seth Rogen o Michael Moore, cegados por su propia ideología política, han sido incapaces de vislumbrar el cuidado y sutil alegato antibélico curtido por Eastwood. Es cierto que un Oscar no acallaría estas voces, pero demostraría al menos que la Academia tiene en general una visión mucha más abierta que algunos de sus integrantes.
  • Por ser un homenaje a los caídos. Es cierto que las imágenes que cierran la película durante los títulos créditos, sobre todo, en lo que se cierne a lo mostrado en la película, pueden ser leídas como una exaltación de este verdugo manipulado por el sistema. Pero tienen otra lectura mucho más patriótica y sentida: Kyle es durante toda la película una víctima, las imágenes de la gente volcada en la calle ante su ceremonial entierro no dejan de ser un bello homenaje a los soldados caídos en guerra, y eso, en un país que trata con tantísimo respeto a sus veteranos de guerra es a todas luces un solemne homenaje que merece ser premiado.